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BIENVENIDOS

“TEORIAS DE LA PERSONALIDAD UN RECURSO TEÓRICO PARA LA EDUCACIÓN DEL ADOLESCENTE”

Cada hombre es Único. Distinto a los de más.Y entre todos formamos un solo HOMBRE.

INTRODUCCIÓN:

La personalidad es la expresión misma de nuestro ser, y cada ser es único e irrepetible por lo que no se puede encuadrar en un esquema inflexible.El ser del hombre se desarrolla en una realidad concreta por la cual y para la cual ha de desarrollarse y ser consciente por medio de la interacción.El interés de este documento es brindarle un recurso práctico y sencillo sobre las teorías de la personalidad en la educación del adolescente en secundaria.

Esperando que logre cumplir su objetivo en cada lector, les damos una cordial bienvenida.

¡Qué lo disfruten!



Lic: María Guadalupe Galicia Briones

Licenciado en Educación Media en el Área de Psicología Educativa.
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lunes, 8 de enero de 2007

CAPÍTULO 3 EL PROFESOR EN RELACIÓN A LAS TEORÍAS DE LA PERSONALIDAD Y EL ADOLESCENTE

Capitulo 3

EL PROFESOR EN RELACIÓN A LAS TEORÍAS DE LA PERSONALIDAD Y EL ADOLESCENTE





El renacimiento fue un periodo en el que el estudio de las matemáticas y los clásicos llegó a extenderse. Como consecuencia del interés por la cultura clásica griega y romana, aumentó con el descubrimiento de manuscritos guardados en los monasterios. Muchos profesores de la lengua y literatura griegas emigraron desde Constantinopla a Italia[1].

La doctrina de la disciplina mental, es decir, la habilidad para desarrollar las facultades del pensamiento ejercitándolas en el uso de la lógica y de la refutación de falacias, propuesta a menudo y atribuida a Locke, tuvo una muy fuerte influencia en los educadores de los siglos XVII y XVIII. El educador francés San Juan Bautista de la Salle, fundador del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas en 1684, estableció un seminario para profesores en 1685 y fue pionero en la educación sistemática.


[1] Mx. Encarta.msn.com. enciclopedia

FAMILIA QUE NACE, BROTA, VIVE DENTRO DEL CORAZÓN DE JESÚS

3.1 Jan Komensky

3.1 Jan Komensky
Tal vez, el más destacado educador del siglo XVII fuera Jan Komensky, obispo protestante de Moravia, más conocido por el nombre latino de Comenio. Su labor en el campo de la educación motivó que recibiera invitaciones para enseñar por toda Europa. En su Didáctica magna (1628-1632) subrayó el valor de estimular el interés del alumno en los procesos educativos y enseñar con múltiples referencias a las cosas concretas más que a sus descripciones verbales.

Su objetivo educativo podía resumirse en una frase de la página inicial de Didáctica magna "enseñar a través de todas las cosas a todos los hombres"[1], postura que se conoce como "Pansofía". Los esfuerzos de Comenio por el desarrollo de la educación universal le valieron el título de 'maestro de naciones'.

En la actualidad, debido a la prisa y principalmente a la escasez económica, por la que los profesores tienen hasta dos o más plazas; les falta una preparación fundamental, sólida y bien estructurada de los avances programáticos de clase. Ya que los profesores no se dan el tiempo para realizarlos conscientemente de una manera concreta, clara y dinámica usando otras formas de exposición de los temas.
[1] Mx. Encarta.msn.com. enciclopedia


3.2 Sigmund Freud

3.2 Sigmund Freud
Más tarde, el neurólogo austriaco Sigmund Freud, fundador del Psicoanálisis empleó la técnica, del neurólogo francés Jean Martín Charcot, la hipnosis, no para sugestionar al paciente, sino para evocar recuerdos olvidados y dolorosos. Descubre que durante el desarrollo de la Personalidad, las pulsiones (instintos) agresivas o sexuales indeseables eran expulsadas de la conciencia.

Para Freud, la pulsión sexual era la fuerza motivacional más importante, no solo para los adultos, sino también en los niños, e incluso en los infantes. La sexualidad no comprende en exclusiva al coito, sino todas aquellas sensaciones placenteras de la piel.

Freud observó que en distintas etapas de la vida, diferentes partes de la piel daban mayor placer. Más tarde, los teóricos llamarían a estas áreas zonas erógenas. Basándose en sus observaciones, Freud postuló su teoría de los estadios psicosexuales.

Estas etapas y características postuladas por Freud, han sido base para la Psicología. Ahora retomaremos el estadio que nos concierne respecto al adolescente: El último estadio es el de la etapa genital, empieza en la pubertad y representa el resurgimiento de la pulsión sexual en la adolescencia, dirigida más específicamente hacia las relaciones sexuales.

Dentro de la educación es importante conocer el enfoque que Freud le da a su teoría en la cual nos marca la sexualidad como todas aquellas sensaciones placenteras de la piel. Y hemos de tener en cuenta que él postuló que “la masturbación, el sexo oral, la homosexualidad como muchas otras manifestaciones comportamentales eran inmaduras.

Por ello, es preciso saber orientar al alumno para que llegue a la madurez, tomando en cuenta que su sexualidad no es lo único que forma la personalidad del adolescente. Freud sólo inicio; a lo largo de los años han pasado muchos autores que han desarrollaron este tema desde diversos puntos de vista. Sin dejarse llevar por cualquier corriente, sino más bien siendo críticos y coherentes e nuestro ser persona.

Debido a la ignorancia sobre la gran variedad de teorías de la personalidad y los diversos enfoques que cada una tiene; la que nos envuelve en la cultura actual de libertinaje que nos proyectan los medios de comunicación en especial en la televisión. Por desgracia observamos que muchos profesores hablan de la sexualidad, sin tener un objetivo preciso educativo y desorientan a los alumnos, dándoles alas para realizar inclusive actos ilícitos. Por ello es preciso recalcar que la reflexión y el diálogo son elementos fundamentales de la educación.


3.3 Carl Gustav Jung


3.1 Carl Gustav Jung
El suizo Carl Gustav Jung, discípulo de Freud; pensó que éste, había sobre valorado las pulsiones sexuales como origen del comportamiento. Opinaba que “el potencial de un individuo, de naturaleza no sexual, debía ser reconocido o desembocaría en una neurosis. La libido sería una energía vital, de carácter biológico general, y no necesariamente sexual”[1].

Jung, emplea los sueños y las creaciones artísticas para obtener asociaciones del paciente con los arquetipos, éstos son imágenes innatas que él creía compartidas por todos y transmitidas a través de generaciones: descubrió que “entre las culturas y el arte hay ciertos símbolos comunes (el nacimiento, la muerte, el héroe... Dios...)

Dentro de la Psicología cuatro arquetipos han alcanzado un desarrollo superior al de cualquier otro: la persona, el anima, el animus, la sombra y él sí mismo”[2]. Jung, descubrió que el quinto arquetipo estaba desarrollado en diversas culturas y que representa los esfuerzos del hombre por alcanzar la unidad, la totalidad, la integración de la personalidad.

Para Jung, este es un sistema separado que equivalía a la psique total. El sí mismo mantiene juntos a los otros sistemas. Lucha por la unidad del individuo con el mundo a través de las experiencias religiosas así como también por la unidad de los sistemas psíquicos en el individuo, el sí mismo solo puede aparecer si los otros sistemas psíquicos se separan lo suficiente como para una integración, cosa que no sucede hasta la edad mediana.

Cada uno de estos arquetipos ha llegado a ser sistemas de personalidad por separado. De acuerdo con Jung, es a través de la integridad personal y grupal donde el individuo llega a su propia identidad y este proceso ocurre durante su adolescencia. Desarrollo una tipología de la personalidad en base a dos actitudes hacia el mundo:

La extroversión, la mayor parte de la atención del individuo se dirige al mundo exterior; la introversión es el caso opuesto. Aún cuando seamos introvertidos o extrovertidos, está claro que necesitamos lidiar con el mundo, tanto interno como externo, y cada uno de nosotros posee su propia manera de hacerlo, de manera más o menos cómoda y útil. Jung sugiere que existen cuatro maneras o funciones de hacerlo.

Cuadro 1: funciones de la personalidad de Jung.


Sensaciones
Pensamiento
Intuición
Sentimiento


Sensible es aquella que dirige su atención a observar y escuchar, y por tanto, a conocer el mundo. Irracional.


Pensar supone evaluar la información o las ideas de forma racional y lógica. La toma de decisiones en base a juicios.


Es irracional o perceptiva, surge de una bastante compleja integración de grandes cantidades de información.


Es el acto de sentir Es una cuestión de evaluación de la información. Está dirigida a la consideración de la respuesta emocional.

En nuestras vivencias crecemos dentro de una sociedad la cual nos va marcando con distintas figuras que nos van relacionando con las generaciones anteriores y posteriores. A estos Jung les llamó arquetipos. En la educación escolar muchas veces se generalizan estos iconos que en realidad, en el alumno pueda ser diferente o al menos tienen otra jerarquía. Es preciso percatarse de ello y de su uso entre los adolescentes, quienes se llegan a herir profundamente con la utilización de apodos.

Por otro lado, el profesor no se ha dado cuenta del “potencial”, como le llama Jung, que cada alumno posee. Y llega a exponer sus clases de manera tradicional, tratando al alumno como máquinas o robots que van grabando lo que escuchan, leen o escriben, al pie de la letra y hasta con punto y coma; y dejan de lado la forma de atención que cada alumno tiene, ya sea extrovertido o introvertido, y la función que en su personalidad mas desarrolla.

Desperdicia las formas de creatividad y autoformación que cada alumno posee, cansándose en balde y sin motivo alguno. No se da cuente que cada alumno podría poner su granito de arena para el aprendizaje, la autoformación y la formación de los demás. Recurre de manera indiscriminada a los arquetipos que cada alumno va manifestando, por lo que no desarrolla en él los valores que va requiriendo para la evolución de su personalidad.


[1] Jung, Carl Gustav. “Símbolos de transformación”.
[2] Burk, Ignacio, “Psicología”.


3.4 Alfred Adler


3.4 Alfred Adler
Adler, discípulo de Freud, baso su teoría en la indefensión de los niños recién nacidos que es lo que producía en ellos sentimientos de inferioridad; a los que se trataría de responder con una actitud de superioridad que se convertiría en un elemento vital. “El niño no es un pequeño animal sexual cuyos deseos deben reprimirse, sino un organismo pequeño desamparado cuyas necesidades han de ser atendidas en su totalidad por adultos relativamente poderosos”[1]

Definió cuatro tipos en que se manifiesta la personalidad y señaló que estos se parecían mucho a los propuestos por los antiguos griegos, pero éstos atribuyeron tales temperamentos a la presencia de fluidos corporales llamados “humores”. Cuadro 1: Los tipos de Adler

En estos cuatro tipos Adler propone la “energía” como la fuerza de los impulsos que determinan el poder personal. En la actualidad se ha ido popularizando este concepto. Pero no siempre nos percatamos del contenido de éste y mucho menos lo sabemos canalizar. Adler defendió con saña que cada persona es un sujeto individual con su propio y único estilo de vida, por tanto la idea de tipos es sólo para él una herramienta heurística, significando una ficción útil, no una realidad absoluta.

Muchas veces los profesores se dejan llevar por esa actitud de superioridad de la que habla Adler al grado que no dejan opinar al alumno y ni si quiera le dan la oportunidad de decir sus dudas, menos sus ideas. Sino más bien los callan o reprenden, formando al alumno en la inferioridad o en el desinterés por la materia y a veces por el estudio en general.


Cuadro 2: Los tipos de Adler


Adler
Griegos
Tipo
características
características
Tipo


Dominante
Agresivos y dominantes con los demás, Los más enérgicos: sádicos y valentones; los menos energéticos hieren a los demás al herirse a sí mismos, como los alcohólicos, adictos y suicidas.
Viceral, seco y
La mayoría del tiempo rabioso.
Colérico
Bilis-amarilla


Erudito
Sensibles que han desarrollado una concha a su alrededor que les protege, pero deben apoyarse en los demás para solventar las dificultades de la vida.
Un poco necio.
Flemático
Mucha flema


Evitativo
Tienen los niveles más bajos de energía y sólo pueden sobrevivir si evitan lo que es vivir, especialmente a otras personas.
Frió, seco y
tendiente a
estar triste
Todo el tiempo.
Melancólico
Bilis negra


Socialmente Útil
Este sería el de la persona sana, el que tiene tanto energía como interés social.
Caluroso, cariñoso
Afectuoso y amistoso.
Sanguíneo
Sangre


[ ]Opacan o inclusive apagan, la energía que el alumno lleva dentro, volviéndola frívola o negativa. Y mucho menos se detiene a orientar el estilo propio de cada alumno como un “sujeto individual”.
[1] Adler, Alfred. “Superiority and Social Interest”.

3.5 Otto Rank


3.5 Otto Rank
Por su parte, para Otto Rank[1], “el buen arte” solo puede ser interpretado como una conjunción de lo material y lo espiritual, con lo específico y lo universal, con lo individual y la humanidad. Sin embargo, esta conjunción no deviene fácilmente. Surge a partir de la voluntad. Rank, basado en “El Artista” describe tres tipos básicos de personalidad:

Tipo adaptado. Estas personas aprenden una “voluntad” que ha sido impuesta. Obedecen a la autoridad; a su código moral social y de la mejor manera posible, a sus impulsos sexuales. Esta persona sería una criatura pasiva y dirigida, tal y como son la mayoría de las personas, según el autor.

Tipo neurótico. Estas personas tienen una voluntad mucho más fuerte que la mayoría, pero está totalmente embarcada en la pelea contra el dominio externo e interno. Incluso llegan a establecer un conflicto contra la expresión de su propia voluntad, por lo que no deja lugar a la libertad de hacer nada. Así, se sienten constantemente preocupados y culpables de tener tan “poca voluntad”. Sin embargo, estos sujetos se encuentran en un nivel de desarrollo moral más elevado que el tipo adaptado.

Tipo productivo, al cual Rank se refiere como el artista, el genio, el tipo creativo, el tipo consciente de sí mismo y en definitiva, el ser humano. En vez de enfrentarse consigo mismo, estas personas se aceptan y se autoafirman, creando un ideal que les sirve como principal guía positiva para la voluntad. El artista primero se crea a sí mismo y luego intenta crear un nuevo mundo a su alrededor.

La voluntad, es una capacidad que todos tenemos y que, encausada puede llevarnos a tomar decisiones bastante fructíferas. Sin embargo, desde el momento en que los alumnos van a la escuela porque los papás los envían, además de que están en la edad para ir a la escuela secundaria, es ya adaptarse.

Muchas ocasiones los alumnos desertan por problemas familiares o por la necesidad o el gusto de trabajar, o por que ya no le interesa la escuela. Este tipo de voluntades en ocasiones son productivas, la menor de las veces ya que el adolescente se dedica a crear sus propias iniciativas; pero por lo general se forman tipos neuróticos, por la frustración de sus estudios y el rompimiento con sus ideales o su falta de identidad yoica.

Y sin embargo el profesor, teniendo la oportunidad para orientar a sus alumnos, a ser de tipo productivo provocan en los que perseveran, o tipos adaptados por que ya se han acostumbrado a tomar ordenes y no tomar decisiones; o lo peor neuróticos, porque no supieron encausar el potencial creativo que tenían dentro, ni orientarlos en los problemas familiares que los asechaban. Y así salen sin haber desarrollado la capacidad de decidir y de tomar la iniciativa de crecer y construir.
[1] Burk, Ignacio, “Psicología”.

3.6 Erik Fromm


3.6 Erik Fromm
Fromm añadió: la idea de libertad. Él animaba a las personas a trascender los determinismos que Freud y Marx les atribuían. De hecho, Fromm hace de la libertad la característica central de la naturaleza humana.

“El hombre nace como una extrañeza de la naturaleza; siendo parte de ella y al mismo tiempo trascendiéndola. Él debe hallar principios de acción y de toma de decisiones que reemplacen a los principios instintivos. Debe tener un marco orientativo que le permita organizar una composición consistente del mundo como condición de acciones consistentes. Debe luchar no solo contra los peligros de morir, pasar hambre y lesionarse, sino también de otro peligro específicamente humano: el de volverse loco. En otras palabras, debe protegerse a sí mismo no solo del peligro de perder su vida, sino de perder su mente”[1]

Cuadro 3: Teoría de la personalidad de Erik Fromm:


Orientación
Sociedad
Familia
Escape de la libertad


Receptivo
Sociedad campesina
Simbiótica (pasiva)
Autoritario (masoquista)


Explotador
Sociedad aristocrática
Simbiótica (activa)
Autoritario (sádico)


Acaparadora
Sociedad burguesa
Apartada (puritana)
Perfeccionista a destructivo


De venta
Sociedad moderna
Apartada (infantil)
Conformista autómata


Productiva
Socialismo Comunitario Humanista
Amorosa y razonable
Libertad y responsabilidad reconocerla y aceptada

Erick Fromm propone un esquema en el que desarrolla las características de la familia. Da pautas para comprender al alumno adolescente y así ayudarle a formar sus propios criterios, y la toma de decisiones que sean fructíferas para él y la sociedad.

Según la teoría de Fromm, cada alumno es parte de la naturaleza y por ende es capaz de trascenderla, pues a ello está llamado. Pero aun no se ha dado cuenta de ello y mucho menos ejerce esa capacidad. Tiene libertad pero aun no sabe usarla, e inclusive, en ocasiones la usa mal, convirtiéndola en libertinaje.

Los medios de comunicación hoy nos envuelven en nuestros instintos, de manera muy inteligente, para vender sus productos, haciendo a los educandos sus esclavos inconscientemente. Fromm refiere que la libertad es realizar sus propios principios de acción y no dejarse llevar por los instintos.

Y ¿qué hacemos los profesores, directivos y orientadores o Psicólogos Educativos? “adormecidos, sin interés y sin querer darse cuenta. Porque también estamos “drogados” por esta realidad. Al final que hacen, regañar y castigar cuando los alumnos realizan algunas extremadas acciones de libertinaje. Inclusive, algunos apoyan en esto y lo fortalecen diciendo a los alumnos: “Tus papás están anticuados”; y lo que es peor muchas veces los papás forman en este antivalor: “yo lo dejo que él decida” sin mostrarle antes los pros y los contras de tomar tal o cual camino. Es decir, sin formarlos.
[1] Fromm, Erich,”El Miedo A La Libertad”.


3.7 Erick Erikson

3.7 Erick Erickson

Erick Erickson, estaba convencido de que “los seres humanos tienen capacidad para crecer durante sus vidas, y que la guía de ese cambio positivo está en el “yo”, que puede madurar saludablemente, si las condiciones ambientales son las apropiadas. Si esta maduración fracasa, la persona puede recurrir a la terapia como medio para adquirir la confianza básica necesaria para tener un yo saludable”[1].

Desafortunadamente como ya lo habíamos mencionado, el profesor no concede libertad de expresión a sus alumnos, por lo que es difícil lograr que ellos formen sus propios criterios positivos y tomen decisiones fructíferas, ni siquiera para él, menos en bien de la sociedad.

Por otra parte, en las escuelas muchas veces no se dan las condiciones ambientales apropiadas, para que el alumno vaya creciendo en la maduración de su “yo”, al contrario presentan al alumno, e inclusive al profesorado para orientarle, dificultades para encontrarse con su identidad. Provocando así confusión, fanatismos y repudio de sí, de su familia y de su sociedad.


Cuadro 4: Teoría de la personalidad de Erick Erickson


Estadio (edad)
Crisis psico- social
Relaciones significativas
Modalidades psicosociales
Virtudes psico- sociales
Mal adaptaciones y Malignidades


I (0-1) infante
Confianza vs. desconfianza
Madre
Coger y dar en respuesta
Esperanza, fe
Distorsión sensorial y Desvanecimiento


II (2-3) bebé
Autonomía vs. vergüenza y duda
Padres
Mantener y dejar ir
Voluntad, determinación
Impulsividad y Compulsión


III (3-6) preescolar
Iniciativa vs. culpa
Familia
Ir más allá jugar
Propósito, coraje
Crueldad y Inhibición


IV (7-12) escolar
Laboriosidad vs. inferioridad
Vecindario y escuela
Completar Hacer cosas juntos
Competencia
Virtuosidad Unilateral y Inercia


V (12-18 o más) adolescencia
Identidad yoica vs. confusión de roles
Grupos, Modelos de roles
Ser uno mismo. Compartir ser uno mismo
Fidelidad, lealtad
Fanatismo y Repudio


VI (los 20’s) adulto joven
Intimidad vs. aislamiento
Colegas, amigos
Perderse y hallarse a uno mismo en otro
Amor
Promiscuidad y Exclusividad


VII (20’s tardíos a 50’s) adulto medio
Generabilidad vs. autoabsorción
Hogar, Compañeros de trabajo
Lograr ser Cuidar de
Cuidado
Sobrextensión y Rechazo


VIII (50’…) adulto viejo
Integridad vs. desesperación
Los humanos o los “míos”
Ser, a través de haber sido. Enfrentar el no ser
Sabiduría
Presunción y Desesperanza

En las noticias vemos, los vandalismos y huelgas que realizan algunos estudiantes. Y lo peor es ver a tantos, y tantas veces, a profesores en huelgas. Cierto que hay que defender sus derechos; pero sin descuidar los deberes. Y esas actitudes no son nada formativas, ¿Cuántos alumnos se quedan sin clases por tantos puentes que hacen los profesores por este motivo? ¿Cuándo se van a recuperar académicamente? ¿Cuáles valores van a desarrollar? ¿Cuáles van ha ser sus Modelos de rol? Si eso hacen los profesores, ¿Qué no harán los alumnos?
Si queremos que se respete nuestra dignidad, hay que respetar la dignidad de los demás y respetarnos a nosotros mismos.
[1] Beltrán Llera, Jesús. “Para comprender mejor la psicología”.


3.8 Carl Rogers


3.8 Carl Rogers
El psicólogo estadounidense Carl Rogers sostenía que los individuos, así como todos los seres vivos, están dirigidos por una tendencia innata a sobrevivir y reafirmarse, que les lleva al desarrollo personal, a la madurez y al enriquecimiento vital. Cada persona tiene capacidad para el autoconocimiento y el cambio constructivo.

“La persona en funcionamiento total es sinónimo de un ajuste psicológico óptimo, de una madurez psicológica óptima, de una congruencia completa, de una completa disposición para la experiencia…en virtud de que algunos de estos términos suenen estáticos…la persona en funcionamiento total sería una persona-en proceso, una persona en constante cambio” [1]

Cada persona tiende a la lucha por la sobre vivencia y a reafirmarse. Sin embargo al igual que Erickson, Rogers enuncia que a veces lo hacemos de manera inadecuada. Un ejemplo son las huelgas que los profesores realizan, sin buscar formas constructivas de cambio, donde en los alumnos manifiesten y expresen su creatividad y así se produzca enriquecimiento vital.

El alumno es una persona capaz de alcanzar la madurez psicológica, de una completa disposición… en constante cambio. Y lo sabemos. Estamos consientes de ello. No obstante tiene sus obstáculos, ya que profesores, directivos, padres de familia y demás personal educativo, no motivamos y en ocasiones vejamos esas capacidades innatas del alumno desviando las motivaciones positivas y predisponiéndolos al estudio, autoconocimiento y realización.
[1] Rogers, Carl. “Una teoría de la terapia, la personalidad y las relaciones interpersonales”


3.9 Frederick (Fritz) S. Perls

Frederick (Fritz) S. Perls
La terapia de la Gestalt[1], enfoque humanista, fue desarrollada por el psicoanalista alemán, Frederick (Fritz) S. Perls. Según Perls, la civilización moderna conduce de forma inevitable a la neurosis, ya que obliga a las personas a reprimir sus deseos naturales y, por tanto, los frustra en su tendencia innata a adaptarse biológica y psicológicamente a su entorno. En consecuencia, aparece la ansiedad neurótica.

La terapia Gestalt es esencialmente una forma de vivir la vida con los pies puestos en la tierra. No pretende encaminar al individuo por el camino de lo esotérico o de la iluminación. Es un modo de llegar a estar en este mundo en forma plena, libre y abierta, sin usar más recursos que apreciar lo obvio, lo que es, “la realidad”.

La psicoterapia de la Gestalt con niños y adolescentes es un abanico fantástico de posibilidades en la expresión del interior, cuando aún nos inunda la inocencia y sorpresa para percibir el mundo, a través del arte, la imaginación y la creatividad, suavizando el contraste de la irrupción en el mundo de los adultos que han perdido de vista al niño que alguna vez fueron y por supuesto, a todo aquel que al cruzarse con uno de ellos, se atreva a reconocer enfrente a otro ser humano.
El adolescente, desde su ingreso a la escuela secundaria, hasta el momento de su salida, es una tela raza, donde el Profesor puede diseñar y plasmar lo mejor de sí. Ellos son su reflejo y su obra maestra, única e irrepetible. No obstante, deja pasar muchos momentos de su vida, dejando en blanco parte de su obra; otros los hace borrones, por las malas experiencias en la relación con sus alumnos, por que no han dejado lucir el niño que llevan dentro, creativo y lleno de sentimientos. Haciéndose ver hoscos y autoritarios. O porque no han sabido valorar a ese otro “ser humano”.
[1] Fadiman, James; Frager, Robert. ”Teorias De La Personalidad”


3.10 Formación de la Personalidad


3.10 Formación de la Personalidad.

La personalidad constituye la integración de todos los elementos humanos en una síntesis individual, de ello se comprende la importancia que tiene el proceso formativo, para la psicología; puesto que de él depende, en gran parte, el resultado sintético individual.

Como hemos visto, en la formación de la personalidad concurren aspectos fundamentales, como son:

a) La estructura orgánica heredada y sus consecuentes posibilidades de actividad mental.

b) El desarrollo; la progresiva maduración de potencialidades.

c) La acción de las experiencias que en incalculable número y de continuo acumula el sujeto, que le afecta directamente, transformando su constitución personal.


Teniendo en cuenta que la personalidad supone una cierta madurez y estabilidad estructural de la que el niño carece, debemos remontarnos hasta la primera infancia con objeto de encontrar los antecedentes evolutivos y las bases de lo que más tarde, a fuerza de sucesivas transformaciones y adquisiciones, habrá de revelarse como personalidad. Desde que la madre concibe se inicia la separación física la que culmina con el parto, ya que es a partir de la fecundación cuando empieza a formarse una entidad biológica distinta de la madre.

Pese a la separación física de la madre el niño, permanece unido a ella por la incapacidad para procurarse por sí mismo los medios de subsistencia, creándose un vínculo que, desbordando el plano de la estricta necesidad física, se amplifica hasta el terreno afectivo, para el cual la figura materna es captada como principal fuente de satisfacción.

Desde la primera fase, y como consecuencia del paulatino perfeccionamiento del sistema nervioso y la dotación muscular del niño, los intereses infantiles se van dirigiendo hacia la actividad perceptiva y motriz, obteniendo las satisfacciones más diversas al ejecutar todo tipo de movimientos y aprendizajes de sensaciones nuevas del ambiente; en el aspecto afectivo, esta nueva fase trae consigo una mayor pluralidad de experiencias, pues, al propio agrado o desagrado que cada acción motriz o perceptiva traiga consigo, se liga la actitud materna ante el comportamiento infantil.

Posteriormente, el desarrollo permite al niño aumentar su radio de acción gateando y caminando, al mismo tiempo que, con la adquisición del lenguaje aumenta su capacidad para influir sobre los que le rodean y para expresar sus estados de ánimo.

Alrededor de los tres años, el desarrollo del sistema nervioso y la concomitante evolución de la actividad mental, así como las experiencias perceptivas y emocionales acumuladas, dan lugar a la formación del yo; al concepto de la propia individualidad, con lo que la relación con el ambiente se modifica, apareciendo nuevos motivos de conflicto y problemas que requieren soluciones distintas, destacando la posesión material y afectiva como factor conflictivo.

Más tarde el juego con otros niños y, sobre todo el ingreso a la escuela, ya que con ello se estimula la socialización del niño y ponen a prueba la integridad y eficacia de las formas de conducta adoptadas. La participación familiar, la actuación de los demás niños y las formas de conducta alcanzadas, son ahora coadyuvantes primordiales en el proceso formativo de la personalidad.

Ya en la adolescencia, el impulso sexual desencadena sistemas de comportamiento específicos frente al sexo opuesto, y marca transformaciones en la personalidad que, aunadas a la incorporación de valores éticos, culturales y religiosos originan otros cambios en la constitución personal, ajustados a las experiencias sociales. De este modo se advierte la imposibilidad de predecir con exactitud el grado de intervención de cada uno de los aspectos que influyen sobre la personalidad, todo lo cual arroja un ser único y exclusivo en el que no cabe la separación de ningún elemento aislado.


3.11 La Familia

3.11 La Familia

Escoger la forma en la cual escapamos de la libertad tiene bastante que ver con el tipo de familia en la que crecemos. Fromm, describe dos tipos de familias no productivas.

Familias simbióticas. La simbiosis es la relación estrecha entre dos organismos que no pueden vivir el uno sin el otro. En una familia simbiótica, algunos miembros de la familia son “absorbidos” por otros miembros, de manera que no pueden desarrollar completamente sus personalidades por sí mismos. Es un sistema social bastante estable, que nos permite un gran monto de amor y amistad y billones de personas lo secundan.

Familias apartadas. De hecho, su principal característica es su gélida indiferencia e incluso su odio helado. Aún cuando el estilo familiar de “repliegue” ha estado siempre con nosotros, ha llegado solo a dominar algunas sociedades en los últimos pocos cientos de años; esto es, desde que la burguesía (la clase comerciante) arribó a la escena con fuerza.

La nueva idea es criar a tus hijos como tus iguales. Un padre debe ser el mejor “compi” de su hijo; la madre debe ser la mejor compañera de su hija. Pero, en el proceso de controlar sus emociones, los padres se vuelven bastante indiferentes. Ya no son, de hecho, verdaderos padres, solo cohabitan con sus hijos. Los hijos, ahora sin una auténtica guía adulta, se vuelven a sus colegas y la “media” en busca de sus valores. Esta es, por tanto, ¡la superficial y televisiva familia!

Fromm, sugiere que ésta sería una familia donde los padres asumen la responsabilidad de enseñar a sus hijos a razonar en una atmósfera de amor. El crecer en este tipo de familias permite a los niños aprender a identificar y valorar su libertad y a tomar responsabilidades por sí mismos y finalmente por la sociedad como un todo.

Erickson, también tuvo algo que decir con respecto a las interacciones de las generaciones de las familias, lo cual llamó mutualidad. Ya Freud había establecido claramente que los padres influían de una manera drástica el desarrollo de los niños.

Pero Erickson, amplió el concepto, partiendo de la idea de que los niños también influían al desarrollo de los padres. Por ejemplo, la llegada de un nuevo hijo, representa un cambio de vida considerable para una pareja y remueve sus trayectorias evolutivas. Incluso, sería apropiado añadir una tercera (y en algunos casos, una cuarta) generación al cuadro. Muchos de nosotros hemos sido influenciados por nuestros abuelos y ellos por nosotros.

Un ejemplo claro de mutualidad lo encontramos en los problemas que tiene una madre adolescente. Aún cuando tanto la madre como el hijo pueden llevar una vida satisfactoria, la chica está todavía envuelta en tareas de búsqueda de sí misma y de cómo encajar en la sociedad.

La relación pasada o presente con el padre de su hijo puede ser inmadura tanto en uno como en el otro y si no se casan o viven juntos, ella tendrá que lidiar con los problemas de encontrar una nueva pareja. Por otro lado, el infante presenta una serie de necesidades básicas de todo niño, incluyendo la más importante: una madre con las habilidades maduras y apoyo social, como toda madre.

Si los padres de la chica en cuestión se unen para ayudar, tal y como cabría esperar, también romperán con sus funciones evolutivas, volviendo a un estilo vital que pensaban que habían pasado y altamente demandante. A estas generaciones se pueden añadir otras, y así sucesivamente.

Las formas en que nos interactuamos son extremadamente complejas y muy frustrantes para los teóricos. Pero ignorarlas sería obviar algo muy importante con respecto a nuestro desarrollo y nuestras personalidades.