2.1 Fundamento Filosófico
El adolescente, es el hombre que se encuentre en las aulas con deseos, a veces escondidos, de ser grande, de triunfar, de progresar y de madurar, a la vez de ser libre y creativo.
El personalismo que surgió de la mano de Emmanuel Mounier en la Francia de entreguerras y que se ha enriquecido y desarrollado con la colaboración de muchos otros pensadores, (Maritain, Guardini, Wojtyla, etc.), manifiesta:
“La persona es un ser digno en sí mismo, pero necesita entregarse a los demás para lograr su perfección; es un ser dinámico y activo, capaz de transformar el mundo y de alcanzar la verdad; es espiritual y corporal, poseedor de una libertad que le permite autodeterminarse y decidir en parte no sólo su futuro, sino su modo de ser; está enraizado en el mundo de la afectividad y es portador y está destinado a un fin trascendente”[1].
El adolescente es un ser una persona capaz de encontrarse y desarrollarse por sí mismo, sin embargo “la enseñanza puede, y debe, aumentar el grado de conciencia de los educandos hasta el punto que se haga ya indispensable la mudanza de la sociedad, la educación es un subsistema de las estructuras políticas y económicas”[2].
El progreso de la sociedad es logrado por hombres capaces de libertad, criterio y creatividad. Solo un hombre consciente de sí mismo y libre llega a brindar desarrollo al mundo. En base a la filosofía, la educación ha de ser la impulsora de conscientización de los educandos, para formar al hombre que deseamos ser y con el cual deseamos convivir.
A lo largo de la historia de la psicología se han ido desarrollando variedad de clasificaciones tipológicas y de rasgos, que “pueden cubrir una gran riqueza de análisis, pero son estériles como numeración. Las categorías caracterológicas así obtenidas, no están libres de una exploración psicológica rigurosa, sino llana. Clasificar la impresión no hace avanzar el conocimientos, oponiéndose en orden sin critica las explicaciones que él da de su estado”.
Se ha podido sustituir las facultades por funcionamiento, este orden mismo testimonia que se continúa relacionando los valores de realidad a los procesos abstractos e impersonales y a no considerar las marcas de la persona, sino como accidente de descripción que es suficiente sacar en un momento.
Lo que nos importa aquí es la utilización posible de un nuevo material de análisis para la investigación del carácter normal. El deber del Psicólogo es de encontrar en su perspectiva propia con unos elementos normales de estructura y de lenguaje original el perfil que le es tendido por la puerta de la enfermería especial.
“En lugar de buscar por todo lo patológico como se hacía antes, tratamos por el contrario de relacionar lo patológico con lo normal. En la verdadera vida, nuestras nociones se muestran rápidamente insuficientes. La realidad la desborda a cada instante”[3].
El alumno, es un ser vivo por lo que no es determinado ni determinable, cada instante esta en continua transformación y crecimiento, por lo que sus características están dispuestas al cambio continuamente, y tanto el psicólogo como los docentes, han de estar en continua comunicación reflexiva con él.
La sociedad, esta a la espera de que surjan hombres, de verdad, lideres capaces de servir, motivar e impulsar el progreso asertivo que respete sus derechos humanos y lo comprenda como tal. “La vocación del hombre es la de ser sujeto y no objeto, esta es su vocación ontológica”[4].
Entre ellos se abre una gran esperanza, la escuela, como una fuente de formación y crecimiento humano. El hombre llega a serlo mediante una reflexión sobre su situación concreta. E aquí el papel del educador, Cuanto más reflexiona en torno a ella más dispuesto se halla a intervenir en el contexto social para trastornarlo.
“Reflexionando sobre la realidad, el hombre descubre que no está únicamente en ella, sino con ella. La capacidad de discernir lo que no es propio del hombre, le permite descubrir la existencia de Dios y establecer relaciones con Él. Analizando y viviendo adecuadamente estas relaciones el hombre llega a ser sujeto”[5].
La escuela ha de lograr que el alumno se encuentre, se conozca, se ame y se viva en plenitud, en libertad. No solo en base a una serie de clasificaciones sino sobre todo, en base de un conocimiento reflexivo de si mismo de su realidad intrínseca y de su realidad social y cultural. Un modelo de esta educación fue la escuela Barbiana, fundada por el sacerdote Lorenzo Milani:
“La Escuela puede ofrecer una parcela de libertad social, a base de un esfuerzo mayúsculo en la labor del docente. La liberación ya no proviene del hecho de regalarle libertades al niño, sino de ofrecerle instrumentos de análisis social que le posibiliten tomar primero conciencia de la injusticia social para intervenir luego en su destrucción”[6].
El lenguaje es el principal instrumento de conocimiento de sí mismo y de análisis social. Es a través de él por el cual se logra la transformación del mundo injusto, en el mundo humanizante y humanizado. La metodología barbiana consistía en estar siempre en contacto con la vida real. Para ser muy críticos frente a su sociedad, los alumnos trabajaban muy seriamente el Evangelio. En Jesús descubrían el prototipo del hombre libre e inconformista.
Mounier[7], considerando la rigidez tipológica, emite las reglas siguientes:
No hay más el tipo puro; los síndromes típicos son frecuentemente entremezclados y no es raro, encontrar en otro sujeto caracteres de tipos opuestos.
Los tipos son realidades de orden estadístico. Solamente pueden ser tomados como una medida, no todos los sujetos de una categoría tienen todos los elementos de su descripción.
No son cristalizaciones estables. No se es estático en su característica sino que siempre hay tendencia a resbalar fácilmente.
Es necesario relacionar las propiedades de la arquitectura o de la compatibilidad o la incompatibilidad de las disposiciones: unidad, equilibrio, armonía o contradicción, desgarramientos, fijación o inestabilidad, madurez o inmadurez.
Con este fundamento filosófico, queda claro que si bien el adolescente es una persona con características propias, no es posible encasillar al alumno en una teoría psicológica, sin embargo estas son necesarias para relacionarlas y así llegar poco a poco a la mitad del hombre que deseamos formar.
[1] Que es personalismo, http://www.personalismo.org/
[2] FULLAT, Octavi. “Paideia, filosofías de la educación”.
[3] Minkowsky, la schizophrénie,
[4] Paideia
[5] Ibíd.
[6] Ibid
[7] Mounier.
NUESTRO PATRONO Y PROTECTOR
ES SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
BIENVENIDOS
| “TEORIAS DE LA PERSONALIDAD UN RECURSO TEÓRICO PARA LA EDUCACIÓN DEL ADOLESCENTE” Cada hombre es Único. Distinto a los de más.Y entre todos formamos un solo HOMBRE. INTRODUCCIÓN: La personalidad es la expresión misma de nuestro ser, y cada ser es único e irrepetible por lo que no se puede encuadrar en un esquema inflexible.El ser del hombre se desarrolla en una realidad concreta por la cual y para la cual ha de desarrollarse y ser consciente por medio de la interacción.El interés de este documento es brindarle un recurso práctico y sencillo sobre las teorías de la personalidad en la educación del adolescente en secundaria. Esperando que logre cumplir su objetivo en cada lector, les damos una cordial bienvenida. ¡Qué lo disfruten! Lic: María Guadalupe Galicia Briones Licenciado en Educación Media en el Área de Psicología Educativa. |
Etiquetas
- a) INTRODUCCIÓN (1)
- AGRADECIMIENTOS (2)
- ANEXOS (3)
- BIBLIOGRAFÍA (1)
- Capítulo 1 (6)
- capítulo 2 (7)
- capítulo 3 (12)
- capítulo 4 (5)
- Conclusiones (1)
- Escritos (4)
- Indice (1)
- Oraciones (1)
- Reparación (1)
- teorias de la personalidad un recurso teorico para la educación del adolescente (1)
Mostrando las entradas con la etiqueta capítulo 2. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta capítulo 2. Mostrar todas las entradas
miércoles, 3 de enero de 2007
2.2 Fundamentos Psicológicos
2.2 Fundamentos Psicológicos
Incorporando al fundamento filosófico analizado, consideraremos los conceptos más generales relacionados a las teorías de la personalidad, que se han elaborado a lo largo de la historia de la psicología.
Debido a la complejidad de la conducta humana han surgido diversidad de teorías de la personalidad; cada una expone sus puntos de vista sobre el tema,... así como hombres son sus expositores, por muy objetivos, tienen algo de subjetivismo del autor.
No lo decimos por subestimar sus trabajos, que sería demasiado atrevimiento y falta de gratitud para con aquellos, que nos han dejado tan incontables legados de sabiduría; sino, más bien, para con ello fundamentar nuestra decisión de trabajar no con una, sino con diversas teorías de la personalidad, considerando también diversos modelos teóricos.
Cabe agregar que el enfoque nomotético en el que se basaba la Psicología norteamericana, daba mucha importancia al estudio de las tendencias colectivas en procura de leyes universales. Este enfoque era por decirlo así formal y estable ya que era universal, y entendiendo que el hombre y por ende la sociedad, son imprecisos es difícil encasillarlos a un conjunto de leyes que lo estandaricen, pero si es preciso y factible, organizar los diferentes componentes de la personalidad humana.
Cada uno de estos conceptos, son de suma importancia en el presente trabajo, ya que cada uno de ellos proporcionan conocimiento del ser humano, y con ellos el profesor de escuelas Secundarias, irá formulando sus propios conocimientos respecto a las teorías de la personalidad en forma sintetizada. Y estás, en su momento, le darán pautas para aclarar su noción respecto a sí mismo y a sus alumnos en particular.
Gran cantidad de aportes de las teorías de la personalidad, son y/o pueden ser fundamentos claves para la educación y formación del adolescente en secundaria. Por ejemplo, no podemos apartar de la identidad el temperamento, el carácter, el yo… todo es parte de la misma personalidad y por lo tanto la identifica. Es preciso que el docente realice su labor consciente de la personalidad de cada alumno, ya que ello le proporcionara facilidades y satisfacción en su desempeño.
Incorporando al fundamento filosófico analizado, consideraremos los conceptos más generales relacionados a las teorías de la personalidad, que se han elaborado a lo largo de la historia de la psicología.
Debido a la complejidad de la conducta humana han surgido diversidad de teorías de la personalidad; cada una expone sus puntos de vista sobre el tema,... así como hombres son sus expositores, por muy objetivos, tienen algo de subjetivismo del autor.
No lo decimos por subestimar sus trabajos, que sería demasiado atrevimiento y falta de gratitud para con aquellos, que nos han dejado tan incontables legados de sabiduría; sino, más bien, para con ello fundamentar nuestra decisión de trabajar no con una, sino con diversas teorías de la personalidad, considerando también diversos modelos teóricos.
Cabe agregar que el enfoque nomotético en el que se basaba la Psicología norteamericana, daba mucha importancia al estudio de las tendencias colectivas en procura de leyes universales. Este enfoque era por decirlo así formal y estable ya que era universal, y entendiendo que el hombre y por ende la sociedad, son imprecisos es difícil encasillarlos a un conjunto de leyes que lo estandaricen, pero si es preciso y factible, organizar los diferentes componentes de la personalidad humana.
Cada uno de estos conceptos, son de suma importancia en el presente trabajo, ya que cada uno de ellos proporcionan conocimiento del ser humano, y con ellos el profesor de escuelas Secundarias, irá formulando sus propios conocimientos respecto a las teorías de la personalidad en forma sintetizada. Y estás, en su momento, le darán pautas para aclarar su noción respecto a sí mismo y a sus alumnos en particular.
Gran cantidad de aportes de las teorías de la personalidad, son y/o pueden ser fundamentos claves para la educación y formación del adolescente en secundaria. Por ejemplo, no podemos apartar de la identidad el temperamento, el carácter, el yo… todo es parte de la misma personalidad y por lo tanto la identifica. Es preciso que el docente realice su labor consciente de la personalidad de cada alumno, ya que ello le proporcionara facilidades y satisfacción en su desempeño.
2.2.1 El Concepto de la Personalidad
2.2.1 El Concepto de la Personalidad
Podemos confirmar que los Teóricos de la personalidad han proporcionado a la humanidad legados incalculables de sus conocimientos, al darnos pautas concretas para llegar al conocimiento de sí mismos y del otro. Pautas que a su vez pueden ser utilizadas dentro del campo educativo, como un instrumento de apoyo para el conocimiento del educando, así como para ayudarle en su crecimiento académico y en el desarrollo de su identidad.
Así como los griegos nos dejaron un legado de Sabiduría para la comprensión de unos con otros; varios psicólogos nos han dejado un legado de conocimientos acerca de la Psicología, y en específico para el estudio de la personalidad. En las teorías de la personalidad, nos brindan su definición acerca del concepto de personalidad y otros, con lo que van manifestando las bases para su teoría y la ciencia de la psicología. No existen definiciones correctas o incorrectas, sino más o menos adecuadas para los objetivos que se pretenden.
La Personalidad: “La manera de ser” es una frase del lenguaje coloquial con la que expresamos la manera de pensar, la manera de sentir y la manera de actuar de una persona, durante todos los días y en todas ocasiones. Cuando la manera de ser se refiere a una persona, no a un animal, la llamamos personalidad con ello queremos indicar que esa persona tiene una manera congruente de actuar a través del tiempo y en situaciones diferentes.
La personalidad de los individuos nos sirve para distinguir entre ellos y poder optar, en muchos modos, la forma de relacionarnos con ellas. Conocer a los alumnos es fundamental para la correspondencia eficaz y armoniosa entre el profesor, ellos y los demás alumnos y luego una adecuada interacción social, para el bien común.
Uno de los hechos más fáciles de constatar para cualquiera que se acerque al ámbito de la Psicología de la personalidad es la existencia de una considerable cantidad de definiciones de la personalidad. “El concepto psicológico de la personalidad todavía dista mucho de ser unívoco en sus sustancias y en sus limites. Por consiguiente cuando hablamos de personalidad debemos precisar el concepto que la define y delimita”.[1]
Hall y Lindzey, afirman: “la personalidad está definida por los conceptos particulares empíricos que forman parte de una teoría de la Personalidad. Consiste concretamente en un grupo de valores o término descriptivos empleados para presentar al individuo según las variables o dimensiones que ocupan una posición central en la teoría considerada”[2]. La forma de entender la personalidad depende en muchos casos no solo del marco de referencia psicológico del que se aparta, sino también de la historia personal del investigador o de las creencias o puntos de vista particulares que uno tiene acerca de la persona, la sociedad o la ciencia.
A pesar de la amplia variedad de definiciones, existen muchos elementos en común, entre los que permiten llegar a un acuerdo sobre el objeto de estudio de la disciplina. Es necesario un análisis lógico y teórico que parta de la red nomotético generada por la propia Psicología, y desemboque en el enfoque ideográfico, propuesto por Allport, que revela la unicidad de cada individuo.
La definición de W. Allport, que sigue la tendencia esencialista: “Personalidad es la organización dinámica, dentro del individuo, de aquellos sistemas psicofísicos que determinan sus ajustes; es decir, su conducta y su pensamiento característico; únicos a su ambiente”.[3] Esta ha sido modelo y eje de otras por su precisión.
[1] Ancona, Leonardo. “Cuestiones de Psicología”.
[2] Ibídem, Podemos confirmar que los Teóricos de la personalidad han proporcionado a la humanidad legados incalculables de sus conocimientos, al darnos pautas concretas para llegar al conocimiento de sí mismos y del otro. Pautas que a su vez pueden ser utilizadas dentro del campo educativo, como un instrumento de apoyo para el conocimiento del educando, así como para ayudarle en su crecimiento académico y en el desarrollo de su identidad.
Así como los griegos nos dejaron un legado de Sabiduría para la comprensión de unos con otros; varios psicólogos nos han dejado un legado de conocimientos acerca de la Psicología, y en específico para el estudio de la personalidad. En las teorías de la personalidad, nos brindan su definición acerca del concepto de personalidad y otros, con lo que van manifestando las bases para su teoría y la ciencia de la psicología. No existen definiciones correctas o incorrectas, sino más o menos adecuadas para los objetivos que se pretenden.
La Personalidad: “La manera de ser” es una frase del lenguaje coloquial con la que expresamos la manera de pensar, la manera de sentir y la manera de actuar de una persona, durante todos los días y en todas ocasiones. Cuando la manera de ser se refiere a una persona, no a un animal, la llamamos personalidad con ello queremos indicar que esa persona tiene una manera congruente de actuar a través del tiempo y en situaciones diferentes.
La personalidad de los individuos nos sirve para distinguir entre ellos y poder optar, en muchos modos, la forma de relacionarnos con ellas. Conocer a los alumnos es fundamental para la correspondencia eficaz y armoniosa entre el profesor, ellos y los demás alumnos y luego una adecuada interacción social, para el bien común.
Uno de los hechos más fáciles de constatar para cualquiera que se acerque al ámbito de la Psicología de la personalidad es la existencia de una considerable cantidad de definiciones de la personalidad. “El concepto psicológico de la personalidad todavía dista mucho de ser unívoco en sus sustancias y en sus limites. Por consiguiente cuando hablamos de personalidad debemos precisar el concepto que la define y delimita”.[1]
Hall y Lindzey, afirman: “la personalidad está definida por los conceptos particulares empíricos que forman parte de una teoría de la Personalidad. Consiste concretamente en un grupo de valores o término descriptivos empleados para presentar al individuo según las variables o dimensiones que ocupan una posición central en la teoría considerada”[2]. La forma de entender la personalidad depende en muchos casos no solo del marco de referencia psicológico del que se aparta, sino también de la historia personal del investigador o de las creencias o puntos de vista particulares que uno tiene acerca de la persona, la sociedad o la ciencia.
A pesar de la amplia variedad de definiciones, existen muchos elementos en común, entre los que permiten llegar a un acuerdo sobre el objeto de estudio de la disciplina. Es necesario un análisis lógico y teórico que parta de la red nomotético generada por la propia Psicología, y desemboque en el enfoque ideográfico, propuesto por Allport, que revela la unicidad de cada individuo.
La definición de W. Allport, que sigue la tendencia esencialista: “Personalidad es la organización dinámica, dentro del individuo, de aquellos sistemas psicofísicos que determinan sus ajustes; es decir, su conducta y su pensamiento característico; únicos a su ambiente”.[3] Esta ha sido modelo y eje de otras por su precisión.
[1] Ancona, Leonardo. “Cuestiones de Psicología”.
[3]Allport, G. W. “Psicología de la Personalidad”
2.2.2 Aspectos Fundamentales de la Personalidad
2.2.2 Aspectos Fundamentales de la Personalidad.
En la génesis de toda personalidad se encuentran elementos de origen hereditario y elementos de origen ambiental. Su influencia simultanea a través del tiempo y del espacio, van formando la personalidad. Estos elementos intervienen en la educación del adolescente por lo que hay que tenerlos muy en consideración como recursos de comprensión para su formación.
La Herencia proporciona una constitución física y una dotación genética, mediante las cuales se va a captar el mundo y a responder ante él. El Ambiente proporciona elementos de aprendizaje, pautas para dar significado a los estímulos, y determinar las formas de respuesta.
El sujeto no nace con una personalidad determinada, sino con cierta dotación que condicionará, en parte el desarrollo posterior. La personalidad se conquista, se hace, se construye. Las condiciones heredadas se complementan a través de la experiencia, el aprendizaje, la educación, el trabajo, la fuerza de voluntad, la convivencia y el cultivo de la persona.
Los elementos o factores constitutivos de la personalidad, son los que delimitan el campo de acción de las teorías de la personalidad. Por ello es importante, para nuestro trabajo, tener en cuenta su estudio ya que es a través de estas características por las que vamos a conocer y comprender a los adolescentes y lograr una organización más acertada de su identidad y de su autoestima para su autorrealización. Estos factores son:
a. La constitución física.
b. El temperamento.
c. La inteligencia.
d. El carácter moral.
a. La Constitución Física.
“Se llama constitución física al conjunto de características morfológicas, fisiológicas y bioquímicas que caracterizan a un individuo. La constitución física es fundamentalmente heredada. Todo ser humano recibe genéticamente una base estructural bioquímica, glandular, nerviosa, muscular, ósea y sensorial, que determinarán a través del proceso de desarrollo su constitución Física”[1].
Esta base estructural genética se halla expuesta a la influencia de factores que pueden modificar total o parcialmente su desarrollo. Las investigaciones en el campo de la genética han relacionado su influencia en la personalidad y la conducta del individuo. Y han encontrado una influencia bidireccional. Existen variables fisiológicas que condicionan las percepciones, expectativas y respuestas, y situaciones traumáticas que provocan cambios glandulares, circulatorios y sensoriales.
b. El Temperamento:
“Los fenómenos característicos de la naturaleza emocional de un individuo, incluyendo su susceptibilidad emocional, la fuerza y la velocidad con que acostumbran a producirse las respuestas, su estado de humos preponderante y todas las peculiaridades de fluctuación e intensidad en el estado de humos, considerándose estos fenómenos como dependientes en gran parte de la estructura constitucional y predominantemente hereditarios”[2].
En esta definición se indica que:
Y El temperamento es el aspecto emotivo de la personalidad: el mayor o menor grado de impresionabilidad ante los estímulos; la forma de reaccionar frente a las emociones; los cambios de humor.
Y Depende de la constitución física y especialmente de los factores hereditarios de la misma.
El temperamento es el soporte ineludible e inmodificable de la personalidad. Es un estado orgánico de las reacciones físicas y mentales, surge de las reacciones bioquímicas, las cuales ejercen acción directa y continua sobre el sistema nervioso y vegetativo, esto determina las cualidades específicas de la sensibilidad que el ser humano manifiesta en sus actividades y vivencias, muestra reacciones típicas frente a estímulos del mundo exterior.
El temperamento no cambia solo se va regulando de acuerdo al ámbito en el que está. Lo podemos controlar. En él intervienen factores hereditarios, congénitos y exógenos o externos, estos últimos tienen que ver con la alimentación, el clima y el ambiente. Hace referencia a las características formales o estilos de conducta, independientemente del contenido de estas, es decir, a la forma y no a la acción. La constitución física y el temperamento tienen relación bilateral.
El estudio del temperamento se remonta a los tiempos de Hipócrates, Padre de la medicina. Antes de él, en el siglo V antes de Cristo; Empédocles había formulado una teoría según la cual todo en la naturaleza se compone de cuatro elementos: aire, tierra, fuego y agua. Hipócrates, basándose en esa teoría y aplicándola al hombre dice que está compuesto de cuatro humores que son reflejo de los cuatro elementos del mundo, pues el hombre es un reflejo en pequeño de la naturaleza. A estos cuatro humores corresponden cuatro temperamentos de la siguiente manera:
Ø Aire Sangre =Sanguíneo.
Ø Tierra Bilis negra =Melancólico.
Ø Fuego Bilis amarilla =Colérico.
Ø Agua Flema = Flemático.
A lo largo de la historia de la Psicología se han realizado diversos esfuerzos por clasificar los temperamentos. Jung y Eysench entre otros.
c. La Inteligencia.
“Es la capacidad para adaptarme a situaciones nuevas con rapidez y resolver con éxito los problemas en ellas implícitos”[3].
Cada individuo se adapta a la realidad de una manera diferente. El conocimiento previo de la situación en que nos encontramos precede esta relación de adaptación. No todos captamos las cosas de la misma manera, ni con la misma profundidad, lo que origina las diferencias individuales. Por ello es un elemento importante de la personalidad, la Inteligencia.
Se ha llegado a una clasificación de la inteligencia, en diversos tipos de acuerdos y con el predominio de una capacidad sobre otra:
1 Tipos de inteligencia de acuerdo con el proceso de solución de problemas.
§ Inteligencia comprensiva. Captar con claridad, precisión y agudeza.
§ Inteligencia inventiva. Plantear vías de solución.
§ Inteligencia crítica. Verificar o comprobar la validez de soluciones.
2 Tipos de inteligencia de acuerdo con las distintas situaciones que pueden presentarse.
§ Inteligencia social. Manejar el lenguaje e influir en los demás.
§ Inteligencia espacial o concreta. Manejar con eficacia objetos situados en el espacio.
§ Inteligencia abstracta. Solución de Símbolos e ideas.
Los expertos han elaborado tests para medir la inteligencia, así la edad mental, como el coeficiente intelectual. Fue ideada por Stern quien partió de la hipótesis de que cada edad cronológica de un sujeto, correspondía un cierto nivel de inteligencia.
A este nivel lo llamó “edad mental” esta unida aunque es importante, no es aplicable sino a niños y a adolescentes, ya que es una prueba característica de una edad, cuando es resuelta por la mayoría de sujetos que tienen esa edad; mientras que, según el autor, la mayoría de quienes tienen la edad inmediata inferior fracasa. Consiste en dividir la edad mental por la edad cronológica y multiplicar este resultado por cien.
d. El Carácter Moral
“Carácter es el conjunto de rasgos de personalidad, relativamente perdurables, que tienen importancia moral y social”.[4] El constructo de carácter viene de los griegos. El autor, Teofrasto, lo definió como: “lo que uno desea ser”.
Cuatro aspectos definen el Carácter:
a) El valor ético y voluntarioso.
b) La responsabilidad.
c) La distintividad de una persona.
d) La suma de los valores permanentes de una persona. En su sentido de lo justo e injusto, bueno o malo, y lo que refleja en sus decisiones y elecciones sobre lo que se debe o no hacer. Estando determinado principalmente por el aspecto social y familiar.
Los rasgos que forman el carácter imprimen una forma característica de actuar, marcan a la persona con un sello característico, ya que son bastante estables.
La niñez y adolescencia son etapas muy importantes en la formación del carácter, tanto positiva como negativamente. Las fallas, lagunas, distorsiones, experiencias traumáticas, así como las costumbres, vivencias felices y satisfactorias, normas y prácticas morales y éticas van señalando y matizando el carácter.
El hogar, la escuela, los grupos de amistad, son los ambientes que más influyen en la formación de los rasgos del carácter. También influyen los medios de comunicación, la propaganda y el ambiente de responsabilidad y moralidad que vive la sociedad en cuanto a trabajo, al respeto de la persona y de los bienes de los demás; a la necesidad de contribuir a la construcción y desarrollo social de la comunidad y la nación; la vivencia de la responsabilidad compartida en el logro de la justicia y la paz.
La importancia del carácter radica en que demuestra los valores que vive la persona, la forma de tomar y llevar a cabo las decisiones, y de conducirse conscientemente con sus semejantes. Es en este sentido el reflejo de toda la personalidad.
Otros aspectos de las teorías de la personalidad que han de tenerse en cuenta para nuestro estudio son las siguientes concepciones.
a.1 La Identidad
“La identidad del yo en su aspecto subjetivo, es la conciencia del hecho de que hay una auto igualdad y continuidad para los métodos sintetizadores del yo y una continuidad de lo que significamos para los demás”[5]. Es el auto conocimiento o como dirían los filósofos griegos “conócete a ti mismo”
Erickson en su teoría de las etapas Psico-sociales del desarrollo de la personalidad, consideraba la Integración de la personalidad como la última etapa del desarrollo, y concebía el proceso de formar una identidad personal como una etapa intermedia, propia de la adolescencia, y de tránsito para la consecución de aquella.
Ibáñez afirmaba que “la Psicología de la personalidad debe ser el estudio de la unicidad o identidad personal”.
El constructo de identidad forma parte de personalidad y hace referencia a la conciencia de unidad, totalidad y continuidad que se va desarrollando en el ser humano a lo largo de su ciclo vital.
b.2 Rasgos
“Rasgo se puede definir como cualquier característica consiente de la personalidad que tiene un contenido ideacional o emocional”[6]. Es un concepto muy similar, pero muy bien diferenciado con referencia al de Tipo.
Según la definición que hemos tomado, El rasgo hace referencia a formas de percibir, actitudes emocionales y probabilidades de un determinado comportamiento. El rasgo sigue criterios analíticos para definir la personalidad. En lugar de englobar al individuo, lo muestra en sus diferentes características y por ello sirve mejor, que el tipo, para definir la personalidad.
Para Catell, el objetivo de la investigación sobre la personalidad es poder predecir lo que hará una persona en una situación dada. Después de una larga investigación, Catell configuró una lista de 16 rasgos - esenciales o fuente; formada por 12 rasgos - fuente, fruto de la observación y la descripción directa, que se manifiestan en forma de racimos o grupos de rasgos - superficie; y otros cuatro que solo se definían por medio de cuestionarios y no por la evaluación de otras personas.
“Solo un análisis factorial puede descubrir los rasgos-fuente que son verdaderamente estables y forman la base de la personalidad, son las dimensiones mediante las cuales se pueda medir la estructura de la personalidad. Los rasgos-superficie son expresiones de patrones más superficiales de la personalidad”[7].
Allport cree que los rasgos más importantes podían ser los que miran al futuro más que os que miran al pasado (cambiar, crecer) Los rasgos más importantes en una persona son los que le motivan, pues estos no solo suministran la estructura de su personalidad presente, sino que guían su futuro.
C.3 Tipos.
“El tipo se puede definir como: La Forma característica de constitución o estructura mental de un hombre que lo distingue particularmente de otros individuos”.[8]
Las tipologías estudian la personalidad, tomando como punto de partida los distintos aspectos de la percepción de las personas. Buscan características o atributos similares; y sobre de la base de ellas, establece categorías para la clasificación de los individuos.
Basándose en las características y estructuras más resaltantes del individuo y teniendo en cuenta que cada uno tiene su propia personalidad, diversa a las de los demás, se lleva a cabo el estudio de la personalidad, siendo en la práctica imposible encasillar con nitidez a un individuo dentro de un tipo. Las tipologías han tomado como base de su clasificación algún aspecto del funcionamiento físico: ya sea aspectos faciales, estructura corporal o tamaño de las distintas partes del cuerpo.
Estas clasificaciones no han sido muy utilizadas, debido a las críticas que afirman que si fueran ciertas sería muy fácil encasillar a cada individuo en un tipo, y esto es imposible. Otras se han enfocado en el funcionamiento mental, tales como: Orientación y el interés hacia el interior o el exterior del yo; y Predomino del pensamiento, el sentimiento, la sensación y la intuición.
Cada individuo tiene su propia estructura de la personalidad, distinta de los demás. Por eso es posible encontrar, en una persona, características diferentes de las que engloba su tipo. Según Sheldon. Hay tres clases de tipologías humanas: Tipologías somáticas. Tipologías somato-psíquicas. Tipologías psíquicas.
d.4 Persona:
Tiene su origen en la lengua griega, significando etimológicamente “máscara”, es decir, algo asumido, que no es propio de uno, algo que no es sustancial sino añadido. Los actores del teatro se ponían máscaras para representar los distintos papeles de la pieza teatral, este es el origen del primitivo significado de la palabra.
En el siglo III, los Teólogos cambian el sentido del vocablo y entienden por persona algo interior, de matiz sustancial o esencial. Y en el siglo VI, Boeclo añade a esta concepción el atributo de la racionalidad.
En Psicología conviene destacar la interpretación de Jung, discípulo de Freud, que hemos anotado como definición central. Para Jung, según su definición, “Cara que el hombre presenta a la sociedad en que se desenvuelve”[9] puede ser distinta a sus sentimientos e intereses reales.
Puede tomarse de diferentes maneras: como la cara que el individuo presenta a la sociedad, o como la sustancia que identifica a todo ser humano. Tomado el término persona en el primer sentido, podría considerarse como la manifestación externa del yo. Serían de dos cosas totalmente distintas. La persona, es la máscara, la proyección social, la apariencia externa del yo. Sin embargo en este trabajo tomamos la segunda, designando al hombre-adolescente en su ser persona.
e.5 El Yo
“El factor unificador que vincula todas nuestras experiencias emocionales, nuestros hábitos, recuerdos, rasgos y valores.”[10]
Definición dada por Ros Stagner. Según esta definición es algo interno, que da unidad a las diversas características y aspectos de cada individuo.
Para Jung, se identifica con la mente consciente. Relacionado cercanamente se encuentra el inconsciente personal, que incluye cualquier cosa que no esté presente en la conciencia, pero que no esta exenta de estarlo.
El “yo” se hace consciente en forma de auto imagen, que es una abstracción de: cómo percibimos nuestro físico real, nuestra inteligencia, hábitos y emociones; de nuestro concepto de cómo nos ven los demás y de nuestras cualidades imaginarias y reales.
Es representativo del individuo por cuanto lo unifica. El yo, es lo típico del individuo, lo interno.
f.6 Personaje
El término personaje se emplea con un doble sentido[11]:
§ Para referirse a un sujeto distinguido.
§ Para hacer referencia a cada uno de los seres humanos o simbólicos ideados por un escritor, y dotados de vida propia, que toman parte en la acción de una obra literaria.
Utilizado en el primer sentido, suele confundirse a veces dentro del lenguaje popular no científico, con el término de personalidad. La confusión proviene del hecho de que a los grandes personajes se les hace mucha propaganda de su personalidad, en cuanto a los rasgos más sobresalientes, terminando por identificar la personalidad con aquellos aspectos en que se destaca el individuo.
Aunque este fenómeno es frecuente, debe tenerse en cuenta que no es correcta esta identificación, pues se falsea lo que es personalidad realmente, para reducirla al mero efecto que estos individuos producen exteriormente.
g.7 Status
“Es la posición o situación de un individuo en la jerarquía de un prestigio de un grupo y que en un momento determinado le será respetado.” [12]
Status y rol son definidos por Krech. Status Es el conjunto de consideraciones otorgadas al puesto que un individuo desempeña. Es decir, es algo que no merece el individuo por sus cualidades o características relevantes, sino por que se le da por desempeñar un puesto independiente del valor de la persona.
h.8 Rol
“Es la estructura de necesidades, objetivos, creencias, sentimientos, actitudes, valores y conductas que los miembros de una comunidad esperan que debe caracterizar al ocupante de una posición.”[13]
La personalidad de un individuo se halla moldeada por el rol y el Status. Así al que ocupa el puesto de ejecutivo, la sociedad lo considera altamente, y le exige un determinado comportamiento: cierto tipo de relaciones, utilizar un carro lujoso, tener chofer, vestir de una determinada forma.
A su vez, el rol está moldeado por la personalidad, ya que cada individuo desempeña el papel social que le corresponde imprimiéndole sus características personales. Se produce una interrelación mutua: el Status y el rol exigen un comportamiento determinado del individuo, y este imprime ciertas características de su personalidad, a su actuación.
i.9 El Self
O Propium, Allport, lo definió desde dos direcciones:
i.i Definición fenomenológica: “Algo que se experimenta, que se siente”[14]. Sugirió que el Self esta compuesto por aquellos aspectos de la experiencia que percibimos como esenciales (algo Opuesto a lo incidental o accidental), Cálido (o “querido, opuesto a emocionalmente frío) y Central (como opuesto a periférico).
i.i.i Definición funcional: El Self tiene 7 funciones, las cuales tienden a surgir en ciertos momentos de la vida: Sensación del cuerpo, identidad propia, autoestima, extensión de uno mismo, auto imagen, adaptación racional, esfuerzo o lucha propia (propriate). “Representa la trascendencia de todos los opuestos, de manera que cada aspecto de la personalidad se expresa de forma equitativa. Y por supuesto, si no hay opuestos, no hay energía y dejamos de funcionar. Evidentemente, ya no necesitamos actuar”[15].
Cuando somos jóvenes nos inclinamos más hacia el Yo, así como en las trivialidades de la persona. Cuando envejecemos (si lo hemos hecho apropiadamente) nos dirigimos hacia consideraciones más profundas sobre el Self y nos acercamos más a las gentes, hacia la vida y hacia el mismo universo. La persona que se ha realizado es menos egocéntrica.
M. Calkins, el discípulo de W. JAMES, subraya los matices personalistas del maestro y sostiene que el Self “es un hecho que siempre está presente en la experiencia inmediata: hablar de percepciones, estados afectivos y tendencias como de hechos psicológicos sin referencia a una persona, es tan absurdo como hablar de ello sin referencia a un objeto, porque el dato real no es el hecho de percibir, sentir o tender hacia, sino un yo que percibe, siente o tiende hacia un objeto.[16]
W. Stern, deduce del estudio de la primera infancia y de las diferencias individuales la convicción de la existencia de ”una unidad concreta” del ser viviente, que está constituido por partes, pero implica al propio tiempo una cohesión en vista de un fin: esta “unidad concreta” es una “unitas múltiplex” o una personalidad. [17]
Todos estos conceptos forman parte de las teorías de la personalidad, aunque cada teoría las conciba desde diferentes puntos de vista y se enfoque a solo uno de ellos; sin embargo, de acuerdo al concepto que hemos tomado como base, cada uno de ellos forma parte de un todo que hay que organizar mediante la educación.
Al analizar las características de las teorías de la personalidad, se asiente el logro de una mejor comprensión, más cabal y profunda del comportamiento humana, e incide directamente en la especialización profesional.
Cabe mencionar lo importante de las diversas aportaciones que hemos mencionado en este fundamento psicológico debido a que todas ellas forman parte de un único ser, “el hombre”. Con el que nos estamos relacionando día a día, dentro de las aulas.
Todas ellas forman parte integral para el proceso de formación en la educación del adolescente, no como un legajo de conocimientos sino como medios para conducirnos hacia la concepción se la identidad en dicho proceso.
[1] Sanz Fernández, Jesús. “Psicología de la personalidad”.
[2]Sanz Fernández, Jesús. ibídemEn la génesis de toda personalidad se encuentran elementos de origen hereditario y elementos de origen ambiental. Su influencia simultanea a través del tiempo y del espacio, van formando la personalidad. Estos elementos intervienen en la educación del adolescente por lo que hay que tenerlos muy en consideración como recursos de comprensión para su formación.
La Herencia proporciona una constitución física y una dotación genética, mediante las cuales se va a captar el mundo y a responder ante él. El Ambiente proporciona elementos de aprendizaje, pautas para dar significado a los estímulos, y determinar las formas de respuesta.
El sujeto no nace con una personalidad determinada, sino con cierta dotación que condicionará, en parte el desarrollo posterior. La personalidad se conquista, se hace, se construye. Las condiciones heredadas se complementan a través de la experiencia, el aprendizaje, la educación, el trabajo, la fuerza de voluntad, la convivencia y el cultivo de la persona.
Los elementos o factores constitutivos de la personalidad, son los que delimitan el campo de acción de las teorías de la personalidad. Por ello es importante, para nuestro trabajo, tener en cuenta su estudio ya que es a través de estas características por las que vamos a conocer y comprender a los adolescentes y lograr una organización más acertada de su identidad y de su autoestima para su autorrealización. Estos factores son:
a. La constitución física.
b. El temperamento.
c. La inteligencia.
d. El carácter moral.
a. La Constitución Física.
“Se llama constitución física al conjunto de características morfológicas, fisiológicas y bioquímicas que caracterizan a un individuo. La constitución física es fundamentalmente heredada. Todo ser humano recibe genéticamente una base estructural bioquímica, glandular, nerviosa, muscular, ósea y sensorial, que determinarán a través del proceso de desarrollo su constitución Física”[1].
Esta base estructural genética se halla expuesta a la influencia de factores que pueden modificar total o parcialmente su desarrollo. Las investigaciones en el campo de la genética han relacionado su influencia en la personalidad y la conducta del individuo. Y han encontrado una influencia bidireccional. Existen variables fisiológicas que condicionan las percepciones, expectativas y respuestas, y situaciones traumáticas que provocan cambios glandulares, circulatorios y sensoriales.
b. El Temperamento:
“Los fenómenos característicos de la naturaleza emocional de un individuo, incluyendo su susceptibilidad emocional, la fuerza y la velocidad con que acostumbran a producirse las respuestas, su estado de humos preponderante y todas las peculiaridades de fluctuación e intensidad en el estado de humos, considerándose estos fenómenos como dependientes en gran parte de la estructura constitucional y predominantemente hereditarios”[2].
En esta definición se indica que:
Y El temperamento es el aspecto emotivo de la personalidad: el mayor o menor grado de impresionabilidad ante los estímulos; la forma de reaccionar frente a las emociones; los cambios de humor.
Y Depende de la constitución física y especialmente de los factores hereditarios de la misma.
El temperamento es el soporte ineludible e inmodificable de la personalidad. Es un estado orgánico de las reacciones físicas y mentales, surge de las reacciones bioquímicas, las cuales ejercen acción directa y continua sobre el sistema nervioso y vegetativo, esto determina las cualidades específicas de la sensibilidad que el ser humano manifiesta en sus actividades y vivencias, muestra reacciones típicas frente a estímulos del mundo exterior.
El temperamento no cambia solo se va regulando de acuerdo al ámbito en el que está. Lo podemos controlar. En él intervienen factores hereditarios, congénitos y exógenos o externos, estos últimos tienen que ver con la alimentación, el clima y el ambiente. Hace referencia a las características formales o estilos de conducta, independientemente del contenido de estas, es decir, a la forma y no a la acción. La constitución física y el temperamento tienen relación bilateral.
El estudio del temperamento se remonta a los tiempos de Hipócrates, Padre de la medicina. Antes de él, en el siglo V antes de Cristo; Empédocles había formulado una teoría según la cual todo en la naturaleza se compone de cuatro elementos: aire, tierra, fuego y agua. Hipócrates, basándose en esa teoría y aplicándola al hombre dice que está compuesto de cuatro humores que son reflejo de los cuatro elementos del mundo, pues el hombre es un reflejo en pequeño de la naturaleza. A estos cuatro humores corresponden cuatro temperamentos de la siguiente manera:
Ø Aire Sangre =Sanguíneo.
Ø Tierra Bilis negra =Melancólico.
Ø Fuego Bilis amarilla =Colérico.
Ø Agua Flema = Flemático.
A lo largo de la historia de la Psicología se han realizado diversos esfuerzos por clasificar los temperamentos. Jung y Eysench entre otros.
c. La Inteligencia.
“Es la capacidad para adaptarme a situaciones nuevas con rapidez y resolver con éxito los problemas en ellas implícitos”[3].
Cada individuo se adapta a la realidad de una manera diferente. El conocimiento previo de la situación en que nos encontramos precede esta relación de adaptación. No todos captamos las cosas de la misma manera, ni con la misma profundidad, lo que origina las diferencias individuales. Por ello es un elemento importante de la personalidad, la Inteligencia.
Se ha llegado a una clasificación de la inteligencia, en diversos tipos de acuerdos y con el predominio de una capacidad sobre otra:
1 Tipos de inteligencia de acuerdo con el proceso de solución de problemas.
§ Inteligencia comprensiva. Captar con claridad, precisión y agudeza.
§ Inteligencia inventiva. Plantear vías de solución.
§ Inteligencia crítica. Verificar o comprobar la validez de soluciones.
2 Tipos de inteligencia de acuerdo con las distintas situaciones que pueden presentarse.
§ Inteligencia social. Manejar el lenguaje e influir en los demás.
§ Inteligencia espacial o concreta. Manejar con eficacia objetos situados en el espacio.
§ Inteligencia abstracta. Solución de Símbolos e ideas.
Los expertos han elaborado tests para medir la inteligencia, así la edad mental, como el coeficiente intelectual. Fue ideada por Stern quien partió de la hipótesis de que cada edad cronológica de un sujeto, correspondía un cierto nivel de inteligencia.
A este nivel lo llamó “edad mental” esta unida aunque es importante, no es aplicable sino a niños y a adolescentes, ya que es una prueba característica de una edad, cuando es resuelta por la mayoría de sujetos que tienen esa edad; mientras que, según el autor, la mayoría de quienes tienen la edad inmediata inferior fracasa. Consiste en dividir la edad mental por la edad cronológica y multiplicar este resultado por cien.
d. El Carácter Moral
“Carácter es el conjunto de rasgos de personalidad, relativamente perdurables, que tienen importancia moral y social”.[4] El constructo de carácter viene de los griegos. El autor, Teofrasto, lo definió como: “lo que uno desea ser”.
Cuatro aspectos definen el Carácter:
a) El valor ético y voluntarioso.
b) La responsabilidad.
c) La distintividad de una persona.
d) La suma de los valores permanentes de una persona. En su sentido de lo justo e injusto, bueno o malo, y lo que refleja en sus decisiones y elecciones sobre lo que se debe o no hacer. Estando determinado principalmente por el aspecto social y familiar.
Los rasgos que forman el carácter imprimen una forma característica de actuar, marcan a la persona con un sello característico, ya que son bastante estables.
La niñez y adolescencia son etapas muy importantes en la formación del carácter, tanto positiva como negativamente. Las fallas, lagunas, distorsiones, experiencias traumáticas, así como las costumbres, vivencias felices y satisfactorias, normas y prácticas morales y éticas van señalando y matizando el carácter.
El hogar, la escuela, los grupos de amistad, son los ambientes que más influyen en la formación de los rasgos del carácter. También influyen los medios de comunicación, la propaganda y el ambiente de responsabilidad y moralidad que vive la sociedad en cuanto a trabajo, al respeto de la persona y de los bienes de los demás; a la necesidad de contribuir a la construcción y desarrollo social de la comunidad y la nación; la vivencia de la responsabilidad compartida en el logro de la justicia y la paz.
La importancia del carácter radica en que demuestra los valores que vive la persona, la forma de tomar y llevar a cabo las decisiones, y de conducirse conscientemente con sus semejantes. Es en este sentido el reflejo de toda la personalidad.
Otros aspectos de las teorías de la personalidad que han de tenerse en cuenta para nuestro estudio son las siguientes concepciones.
a.1 La Identidad
“La identidad del yo en su aspecto subjetivo, es la conciencia del hecho de que hay una auto igualdad y continuidad para los métodos sintetizadores del yo y una continuidad de lo que significamos para los demás”[5]. Es el auto conocimiento o como dirían los filósofos griegos “conócete a ti mismo”
Erickson en su teoría de las etapas Psico-sociales del desarrollo de la personalidad, consideraba la Integración de la personalidad como la última etapa del desarrollo, y concebía el proceso de formar una identidad personal como una etapa intermedia, propia de la adolescencia, y de tránsito para la consecución de aquella.
Ibáñez afirmaba que “la Psicología de la personalidad debe ser el estudio de la unicidad o identidad personal”.
El constructo de identidad forma parte de personalidad y hace referencia a la conciencia de unidad, totalidad y continuidad que se va desarrollando en el ser humano a lo largo de su ciclo vital.
b.2 Rasgos
“Rasgo se puede definir como cualquier característica consiente de la personalidad que tiene un contenido ideacional o emocional”[6]. Es un concepto muy similar, pero muy bien diferenciado con referencia al de Tipo.
Según la definición que hemos tomado, El rasgo hace referencia a formas de percibir, actitudes emocionales y probabilidades de un determinado comportamiento. El rasgo sigue criterios analíticos para definir la personalidad. En lugar de englobar al individuo, lo muestra en sus diferentes características y por ello sirve mejor, que el tipo, para definir la personalidad.
Para Catell, el objetivo de la investigación sobre la personalidad es poder predecir lo que hará una persona en una situación dada. Después de una larga investigación, Catell configuró una lista de 16 rasgos - esenciales o fuente; formada por 12 rasgos - fuente, fruto de la observación y la descripción directa, que se manifiestan en forma de racimos o grupos de rasgos - superficie; y otros cuatro que solo se definían por medio de cuestionarios y no por la evaluación de otras personas.
“Solo un análisis factorial puede descubrir los rasgos-fuente que son verdaderamente estables y forman la base de la personalidad, son las dimensiones mediante las cuales se pueda medir la estructura de la personalidad. Los rasgos-superficie son expresiones de patrones más superficiales de la personalidad”[7].
Allport cree que los rasgos más importantes podían ser los que miran al futuro más que os que miran al pasado (cambiar, crecer) Los rasgos más importantes en una persona son los que le motivan, pues estos no solo suministran la estructura de su personalidad presente, sino que guían su futuro.
C.3 Tipos.
“El tipo se puede definir como: La Forma característica de constitución o estructura mental de un hombre que lo distingue particularmente de otros individuos”.[8]
Las tipologías estudian la personalidad, tomando como punto de partida los distintos aspectos de la percepción de las personas. Buscan características o atributos similares; y sobre de la base de ellas, establece categorías para la clasificación de los individuos.
Basándose en las características y estructuras más resaltantes del individuo y teniendo en cuenta que cada uno tiene su propia personalidad, diversa a las de los demás, se lleva a cabo el estudio de la personalidad, siendo en la práctica imposible encasillar con nitidez a un individuo dentro de un tipo. Las tipologías han tomado como base de su clasificación algún aspecto del funcionamiento físico: ya sea aspectos faciales, estructura corporal o tamaño de las distintas partes del cuerpo.
Estas clasificaciones no han sido muy utilizadas, debido a las críticas que afirman que si fueran ciertas sería muy fácil encasillar a cada individuo en un tipo, y esto es imposible. Otras se han enfocado en el funcionamiento mental, tales como: Orientación y el interés hacia el interior o el exterior del yo; y Predomino del pensamiento, el sentimiento, la sensación y la intuición.
Cada individuo tiene su propia estructura de la personalidad, distinta de los demás. Por eso es posible encontrar, en una persona, características diferentes de las que engloba su tipo. Según Sheldon. Hay tres clases de tipologías humanas: Tipologías somáticas. Tipologías somato-psíquicas. Tipologías psíquicas.
d.4 Persona:
Tiene su origen en la lengua griega, significando etimológicamente “máscara”, es decir, algo asumido, que no es propio de uno, algo que no es sustancial sino añadido. Los actores del teatro se ponían máscaras para representar los distintos papeles de la pieza teatral, este es el origen del primitivo significado de la palabra.
En el siglo III, los Teólogos cambian el sentido del vocablo y entienden por persona algo interior, de matiz sustancial o esencial. Y en el siglo VI, Boeclo añade a esta concepción el atributo de la racionalidad.
En Psicología conviene destacar la interpretación de Jung, discípulo de Freud, que hemos anotado como definición central. Para Jung, según su definición, “Cara que el hombre presenta a la sociedad en que se desenvuelve”[9] puede ser distinta a sus sentimientos e intereses reales.
Puede tomarse de diferentes maneras: como la cara que el individuo presenta a la sociedad, o como la sustancia que identifica a todo ser humano. Tomado el término persona en el primer sentido, podría considerarse como la manifestación externa del yo. Serían de dos cosas totalmente distintas. La persona, es la máscara, la proyección social, la apariencia externa del yo. Sin embargo en este trabajo tomamos la segunda, designando al hombre-adolescente en su ser persona.
e.5 El Yo
“El factor unificador que vincula todas nuestras experiencias emocionales, nuestros hábitos, recuerdos, rasgos y valores.”[10]
Definición dada por Ros Stagner. Según esta definición es algo interno, que da unidad a las diversas características y aspectos de cada individuo.
Para Jung, se identifica con la mente consciente. Relacionado cercanamente se encuentra el inconsciente personal, que incluye cualquier cosa que no esté presente en la conciencia, pero que no esta exenta de estarlo.
El “yo” se hace consciente en forma de auto imagen, que es una abstracción de: cómo percibimos nuestro físico real, nuestra inteligencia, hábitos y emociones; de nuestro concepto de cómo nos ven los demás y de nuestras cualidades imaginarias y reales.
Es representativo del individuo por cuanto lo unifica. El yo, es lo típico del individuo, lo interno.
f.6 Personaje
El término personaje se emplea con un doble sentido[11]:
§ Para referirse a un sujeto distinguido.
§ Para hacer referencia a cada uno de los seres humanos o simbólicos ideados por un escritor, y dotados de vida propia, que toman parte en la acción de una obra literaria.
Utilizado en el primer sentido, suele confundirse a veces dentro del lenguaje popular no científico, con el término de personalidad. La confusión proviene del hecho de que a los grandes personajes se les hace mucha propaganda de su personalidad, en cuanto a los rasgos más sobresalientes, terminando por identificar la personalidad con aquellos aspectos en que se destaca el individuo.
Aunque este fenómeno es frecuente, debe tenerse en cuenta que no es correcta esta identificación, pues se falsea lo que es personalidad realmente, para reducirla al mero efecto que estos individuos producen exteriormente.
g.7 Status
“Es la posición o situación de un individuo en la jerarquía de un prestigio de un grupo y que en un momento determinado le será respetado.” [12]
Status y rol son definidos por Krech. Status Es el conjunto de consideraciones otorgadas al puesto que un individuo desempeña. Es decir, es algo que no merece el individuo por sus cualidades o características relevantes, sino por que se le da por desempeñar un puesto independiente del valor de la persona.
h.8 Rol
“Es la estructura de necesidades, objetivos, creencias, sentimientos, actitudes, valores y conductas que los miembros de una comunidad esperan que debe caracterizar al ocupante de una posición.”[13]
La personalidad de un individuo se halla moldeada por el rol y el Status. Así al que ocupa el puesto de ejecutivo, la sociedad lo considera altamente, y le exige un determinado comportamiento: cierto tipo de relaciones, utilizar un carro lujoso, tener chofer, vestir de una determinada forma.
A su vez, el rol está moldeado por la personalidad, ya que cada individuo desempeña el papel social que le corresponde imprimiéndole sus características personales. Se produce una interrelación mutua: el Status y el rol exigen un comportamiento determinado del individuo, y este imprime ciertas características de su personalidad, a su actuación.
i.9 El Self
O Propium, Allport, lo definió desde dos direcciones:
i.i Definición fenomenológica: “Algo que se experimenta, que se siente”[14]. Sugirió que el Self esta compuesto por aquellos aspectos de la experiencia que percibimos como esenciales (algo Opuesto a lo incidental o accidental), Cálido (o “querido, opuesto a emocionalmente frío) y Central (como opuesto a periférico).
i.i.i Definición funcional: El Self tiene 7 funciones, las cuales tienden a surgir en ciertos momentos de la vida: Sensación del cuerpo, identidad propia, autoestima, extensión de uno mismo, auto imagen, adaptación racional, esfuerzo o lucha propia (propriate). “Representa la trascendencia de todos los opuestos, de manera que cada aspecto de la personalidad se expresa de forma equitativa. Y por supuesto, si no hay opuestos, no hay energía y dejamos de funcionar. Evidentemente, ya no necesitamos actuar”[15].
Cuando somos jóvenes nos inclinamos más hacia el Yo, así como en las trivialidades de la persona. Cuando envejecemos (si lo hemos hecho apropiadamente) nos dirigimos hacia consideraciones más profundas sobre el Self y nos acercamos más a las gentes, hacia la vida y hacia el mismo universo. La persona que se ha realizado es menos egocéntrica.
M. Calkins, el discípulo de W. JAMES, subraya los matices personalistas del maestro y sostiene que el Self “es un hecho que siempre está presente en la experiencia inmediata: hablar de percepciones, estados afectivos y tendencias como de hechos psicológicos sin referencia a una persona, es tan absurdo como hablar de ello sin referencia a un objeto, porque el dato real no es el hecho de percibir, sentir o tender hacia, sino un yo que percibe, siente o tiende hacia un objeto.[16]
W. Stern, deduce del estudio de la primera infancia y de las diferencias individuales la convicción de la existencia de ”una unidad concreta” del ser viviente, que está constituido por partes, pero implica al propio tiempo una cohesión en vista de un fin: esta “unidad concreta” es una “unitas múltiplex” o una personalidad. [17]
Todos estos conceptos forman parte de las teorías de la personalidad, aunque cada teoría las conciba desde diferentes puntos de vista y se enfoque a solo uno de ellos; sin embargo, de acuerdo al concepto que hemos tomado como base, cada uno de ellos forma parte de un todo que hay que organizar mediante la educación.
Al analizar las características de las teorías de la personalidad, se asiente el logro de una mejor comprensión, más cabal y profunda del comportamiento humana, e incide directamente en la especialización profesional.
Cabe mencionar lo importante de las diversas aportaciones que hemos mencionado en este fundamento psicológico debido a que todas ellas forman parte de un único ser, “el hombre”. Con el que nos estamos relacionando día a día, dentro de las aulas.
Todas ellas forman parte integral para el proceso de formación en la educación del adolescente, no como un legajo de conocimientos sino como medios para conducirnos hacia la concepción se la identidad en dicho proceso.
[1] Sanz Fernández, Jesús. “Psicología de la personalidad”.
[3] Sanz Fernández, Jesús. Ibídem
[4]Sanz Fernández, Jesús. Ibídem
[5]Beltrán Llera, Jesús. “Para comprender mejor la psicología”.
[6] Sanz Fernández, Jesús. OP CIT
[7] Catell, R. B. “The scientific analysis of personality”.
[8] Sanz Fernández, Jesús. OP CIT
[9] Sanz Fernández, Jesús. OP CIT
[10] Sanz Fernández, Jesús. OP CIT
[11] Sanz Fernández, Jesús. OP CIT
[12] Sanz Fernández, Jesús. OP CIT
[13] Sanz Fernández, Jesús. OP CIT
[14] Allport, G. W. OP CIT
[15] Jung, C. G. OP CIT
[16] Ancona Leonardo. OP CIT
[17] ídem.
2.2 Fundamentos Pedagógicos
2.2 Fundamentos Pedagógicos
“De todos los hombres con que tropezamos las nueve décimas partes son los que son, buenos o malos, útiles o inútiles por la educación que han recibido. Esta es la causa de la gran diferencia entre los hombres”[1]. Como hemos dicho para llegar al conocimiento de sí mismo y a la integración de nuestra personalidad, es de suma importancia la educación.
La educación es un hecho que solo practicamos los humanos y por tanto nos hace más humanos. “Únicamente por la educación el hombre llega a ser más hombre”[2]. La educación es un hecho social ya que su realización se produce en el seno del grupo social, No puede evitarse aceptar que el verdadero y único contenido de la educación lo proporciona la cultura de cada grupo.
“La educación significa la suma total de procesos por medio de los cuales una comunidad o grupo social, grande o pequeño, transmite sus poderes y fines adquiridos, con el objeto de asegurar su propia existencia y su desarrollo continuo”[3]. La educación es íntimamente un acto o un conjunto de ellos que trata de dirigir hacia un progreso. Jonás Cohn, menciona que “La educación es un flujo continuo de formación” mientras que para Ernst Otto: “educación es el desarrollo planeado de un sujeto en la interacción de la sociedad”[4].
Las acciones como pensar, comunicarse, producir nuevas relaciones y culturales requieren del sujeto individual una preparación que solo puede ser alcanzada por lo educativo. Por tanto la educación es un hecho humano, social, intencional, necesario de Formación Constructiva. Esta relación del sujeto con la sociedad se desarrolla plenamente a través de la Pedagogía.
La Pedagogía se constituye con preguntas objetivas, reales, concretas, bien formuladas, a lo que debe corresponder la exigencia de tener respuestas objetivas, reales, concretas, sistematizadas. Está constituida por la armonía y la riqueza entre filosofía de la educación, técnica de la educación y ciencia de la educación. Es la ciencia estructurada en la filosofía moderna alemana durante en siglo XIX, aunque desde el siglo XVII ya se encuentra en la didáctica. Es atender la relación maestro-alumno, sin mediación institucional, ni del sistema educativo.
Herbart, elabora la pedagogía, sobre dos pilares: la ética y la Psicología. El establecimiento de la ética como un elemento fundante de la pedagogía, permite por una parte establecer una continuidad con el pensamiento educativo inscrito por los padres de la Iglesia (San Agustín s IV y Santo Tomas, s. XVII) y completamente presente en el debate de la conformación de la didáctica.
“He tratado en una tesis el fin supremo de la educación, la moralidad conforme al método que parece aquí necesario... el criterio que concede el primer lugar a la moralidad es indudablemente, según mi convicción, el punto de vista capital de la educación, pero no el único ni el más general... el educador se presenta en el niño, el hombre del futuro, tiene que encaminar sus esfuerzos presentes a los mismos fines que el discípulo se pondrá después como hombre, tienen que ser múltiples también los cuidados de la educación”[5].
Sin embargo la pedagogía cuenta con un aliado la Psicología que pone por manifiesto las características y capacidades propias de cada persona. Varios peritos de la materia, como Freud, Erickson, etc. Que hacen hincapié en lo trascendente de la formación del individuo desde su concepción y sobre todo le dan importancia a una formación fundada en la confianza y el amor. Proporcionando para la período del adolescente características propias de su etapa de desarrollo y recursos que pueden favorecer su educación.
[1] Luke, John, Mencionado por Bartomeu, Montserrat; Juárez Irma; Juárez Fernando; Santiago, Héctor
OP CIT
[2] Khant, Emmanuel. Mencionado en Bartomeu, Montserrat; Juárez Irma; Juárez Fernando; Santiago,
Héctor. IDEM
[3] Dewey, John. Mencionado en Bartomeu, Montserrat; Juárez Irma; Juárez Fernando; Santiago,
Héctor. OP CIT
[4] Bartomeu, Montserrat; Juárez, Irma; Juárez, Fernando; Santiago, Héctor. “En nombre de la
Psicología”
“De todos los hombres con que tropezamos las nueve décimas partes son los que son, buenos o malos, útiles o inútiles por la educación que han recibido. Esta es la causa de la gran diferencia entre los hombres”[1]. Como hemos dicho para llegar al conocimiento de sí mismo y a la integración de nuestra personalidad, es de suma importancia la educación.
La educación es un hecho que solo practicamos los humanos y por tanto nos hace más humanos. “Únicamente por la educación el hombre llega a ser más hombre”[2]. La educación es un hecho social ya que su realización se produce en el seno del grupo social, No puede evitarse aceptar que el verdadero y único contenido de la educación lo proporciona la cultura de cada grupo.
“La educación significa la suma total de procesos por medio de los cuales una comunidad o grupo social, grande o pequeño, transmite sus poderes y fines adquiridos, con el objeto de asegurar su propia existencia y su desarrollo continuo”[3]. La educación es íntimamente un acto o un conjunto de ellos que trata de dirigir hacia un progreso. Jonás Cohn, menciona que “La educación es un flujo continuo de formación” mientras que para Ernst Otto: “educación es el desarrollo planeado de un sujeto en la interacción de la sociedad”[4].
Las acciones como pensar, comunicarse, producir nuevas relaciones y culturales requieren del sujeto individual una preparación que solo puede ser alcanzada por lo educativo. Por tanto la educación es un hecho humano, social, intencional, necesario de Formación Constructiva. Esta relación del sujeto con la sociedad se desarrolla plenamente a través de la Pedagogía.
La Pedagogía se constituye con preguntas objetivas, reales, concretas, bien formuladas, a lo que debe corresponder la exigencia de tener respuestas objetivas, reales, concretas, sistematizadas. Está constituida por la armonía y la riqueza entre filosofía de la educación, técnica de la educación y ciencia de la educación. Es la ciencia estructurada en la filosofía moderna alemana durante en siglo XIX, aunque desde el siglo XVII ya se encuentra en la didáctica. Es atender la relación maestro-alumno, sin mediación institucional, ni del sistema educativo.
Herbart, elabora la pedagogía, sobre dos pilares: la ética y la Psicología. El establecimiento de la ética como un elemento fundante de la pedagogía, permite por una parte establecer una continuidad con el pensamiento educativo inscrito por los padres de la Iglesia (San Agustín s IV y Santo Tomas, s. XVII) y completamente presente en el debate de la conformación de la didáctica.
“He tratado en una tesis el fin supremo de la educación, la moralidad conforme al método que parece aquí necesario... el criterio que concede el primer lugar a la moralidad es indudablemente, según mi convicción, el punto de vista capital de la educación, pero no el único ni el más general... el educador se presenta en el niño, el hombre del futuro, tiene que encaminar sus esfuerzos presentes a los mismos fines que el discípulo se pondrá después como hombre, tienen que ser múltiples también los cuidados de la educación”[5].
Sin embargo la pedagogía cuenta con un aliado la Psicología que pone por manifiesto las características y capacidades propias de cada persona. Varios peritos de la materia, como Freud, Erickson, etc. Que hacen hincapié en lo trascendente de la formación del individuo desde su concepción y sobre todo le dan importancia a una formación fundada en la confianza y el amor. Proporcionando para la período del adolescente características propias de su etapa de desarrollo y recursos que pueden favorecer su educación.
[1] Luke, John, Mencionado por Bartomeu, Montserrat; Juárez Irma; Juárez Fernando; Santiago, Héctor
OP CIT
[2] Khant, Emmanuel. Mencionado en Bartomeu, Montserrat; Juárez Irma; Juárez Fernando; Santiago,
Héctor. IDEM
[3] Dewey, John. Mencionado en Bartomeu, Montserrat; Juárez Irma; Juárez Fernando; Santiago,
Héctor. OP CIT
[4] Bartomeu, Montserrat; Juárez, Irma; Juárez, Fernando; Santiago, Héctor. “En nombre de la
Psicología”
[5] Herbart, F. “Pedagogía general derivada del fin de la educación”.
2.3.1 Psicología y Pedagogía
2.3.1 Psicología Y Pedagogía
La aplicación de la Psicología al campo de la educación, consiste en encontrar las posibles relaciones de los conocimientos psicológicos generales con la realidad educativa o en su caso, con las teorías pedagógicas.
Es bien sabida la circunstancia de que la educación tiene una base psicológica; esto es, que la acción educativa se hace posible en el hombre debido a que éste, está dotado de una naturaleza anímica, donde se plasma la transformación perfeccionista de la educación; pues aunque se habla de una educación física e higiénica, de una formación profesional, o de alguna otra modalidad de dirección, toda la acción educativa afecta a la naturaleza psicológica del educando.
En esas condiciones la pedagogía emplea los conocimientos de la Psicología como postulados de sus teorías y de sus realizaciones; pero al propio tiempo se convierte en un coadyuvante de la investigación psicológica toda vez que ofrece un campo preciso y apropiado, así para la reflexión teorética, como para la investigación empírica.
Los conocimientos generales de la Psicología se enfocan a la fundamentación de teorías. Pero no sólo los conocimientos generales de la Psicología son requeridos por la pedagogía, pues cuando ésta se propone llevar a los educandos la acción formadora, requiere un conocimiento particular de cada uno de ellos. Además que la pedagogía utiliza conocimientos de la Psicología ya elaborados, emprende una tarea inquisitiva en el propio campo psicológico con miras al aseguramiento de su estructura científica.
La investigación científica se encamina a la adquisición de verdades generales (teorética, reflexiva o por experimentación). La investigación Psicológica empírica procede del estudio de casos reales para fundar a partir de ellos, nuevas teorías o conocimientos, limitativos; se propone la individualización de los conocimientos Psicológicos generales.
La naturaleza psíquica del educando está integrada por funciones cualitativas y por funciones cuantitativas, pero al lado de esta naturaleza anímica se da la corporal, considerada a la vez como una constitución y como función. Las relaciones externas del individuo con los demás, constituyen un tercer aspecto de su naturaleza: el Social.
La investigación médico biológica, la investigación psicotécnica y la investigación social, son las vías metódicas por las que se llega a al conocimiento concreto de la individualidad personal: el estudio somático-funcional, la agudeza auditiva, la visual, discromatopsia, fuerza muscular o energía vital, la salud general o estado del organismo, la integridad corporal, el estilo funcional, también teniendo en cuenta los casos de diferencias especiales.
El estudio socio-económico también influencia en los antecedentes personales, el estudio integral de los sujetos, y por tanto en la ficha acumulativa, expedientes y archivos. Todos estos dispositivos son fundamentales, en el seguimiento de los procesos educativos en la escuela secundaría, para poder llevar el seguimiento de los alumnos incorporados al instituto, de manera eficaz y fundamentada en las teorías de la personalidad que son un recurso teórico para la educación del adolescente.
La aplicación de la Psicología al campo de la educación, consiste en encontrar las posibles relaciones de los conocimientos psicológicos generales con la realidad educativa o en su caso, con las teorías pedagógicas.
Es bien sabida la circunstancia de que la educación tiene una base psicológica; esto es, que la acción educativa se hace posible en el hombre debido a que éste, está dotado de una naturaleza anímica, donde se plasma la transformación perfeccionista de la educación; pues aunque se habla de una educación física e higiénica, de una formación profesional, o de alguna otra modalidad de dirección, toda la acción educativa afecta a la naturaleza psicológica del educando.
En esas condiciones la pedagogía emplea los conocimientos de la Psicología como postulados de sus teorías y de sus realizaciones; pero al propio tiempo se convierte en un coadyuvante de la investigación psicológica toda vez que ofrece un campo preciso y apropiado, así para la reflexión teorética, como para la investigación empírica.
Los conocimientos generales de la Psicología se enfocan a la fundamentación de teorías. Pero no sólo los conocimientos generales de la Psicología son requeridos por la pedagogía, pues cuando ésta se propone llevar a los educandos la acción formadora, requiere un conocimiento particular de cada uno de ellos. Además que la pedagogía utiliza conocimientos de la Psicología ya elaborados, emprende una tarea inquisitiva en el propio campo psicológico con miras al aseguramiento de su estructura científica.
La investigación científica se encamina a la adquisición de verdades generales (teorética, reflexiva o por experimentación). La investigación Psicológica empírica procede del estudio de casos reales para fundar a partir de ellos, nuevas teorías o conocimientos, limitativos; se propone la individualización de los conocimientos Psicológicos generales.
La naturaleza psíquica del educando está integrada por funciones cualitativas y por funciones cuantitativas, pero al lado de esta naturaleza anímica se da la corporal, considerada a la vez como una constitución y como función. Las relaciones externas del individuo con los demás, constituyen un tercer aspecto de su naturaleza: el Social.
La investigación médico biológica, la investigación psicotécnica y la investigación social, son las vías metódicas por las que se llega a al conocimiento concreto de la individualidad personal: el estudio somático-funcional, la agudeza auditiva, la visual, discromatopsia, fuerza muscular o energía vital, la salud general o estado del organismo, la integridad corporal, el estilo funcional, también teniendo en cuenta los casos de diferencias especiales.
El estudio socio-económico también influencia en los antecedentes personales, el estudio integral de los sujetos, y por tanto en la ficha acumulativa, expedientes y archivos. Todos estos dispositivos son fundamentales, en el seguimiento de los procesos educativos en la escuela secundaría, para poder llevar el seguimiento de los alumnos incorporados al instituto, de manera eficaz y fundamentada en las teorías de la personalidad que son un recurso teórico para la educación del adolescente.
2.3.2 Metodología de la Investigación
2.2.2 Metodología de la Investigación.
Método y metodología son dos conceptos diferentes. El método es el procedimiento para lograr los objetivos. Metodología es el estudio del método.
El tipo de investigación que realizamos es de tipo deductivo, descriptivo y analítico. El objetivo de que la investigación sea documental es para que al elaborar un marco teórico conceptual, formar un cuerpo de ideas sobre el objeto de estudio mediante el análisis, para conducir hacia la reflexión del lector.
En virtud de la gran cantidad de teorías de la personalidad, solo se seleccionaron algunas en base a su contenido; que se fundan no en el aprendizaje si no en la formación de la educación del adolescente. Y solo algunas debido a la brevedad de espacio en comparación con el conjunto de ellas.
Las fuentes primarias de información utilizadas son los documentos que registran o corroboran el conocimiento inmediato de la investigación. Incluyen libros, revistas, informes técnicos. Además los diccionarios enciclopédicos, bibliografías e índices, entre otros, datos que integran las fuentes secundarias de información.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
teorias de la personalidad
- a) INTRODUCCIÓN (1)
- AGRADECIMIENTOS (2)
- ANEXOS (3)
- BIBLIOGRAFÍA (1)
- Capítulo 1 (6)
- capítulo 2 (7)
- capítulo 3 (12)
- capítulo 4 (5)
- Conclusiones (1)
- Escritos (4)
- Indice (1)
- Oraciones (1)
- Reparación (1)
- teorias de la personalidad un recurso teorico para la educación del adolescente (1)
